Es posible que cuando el lector repase estas líneas recuerde qué estaba haciendo en el preciso instante en el que el terror se liberó de sus ataduras y paseó por Barcelona y Cambrils, dejando tras de sí un reguero de víctimas y desolación. Se cuantifica el número de víctimas -16-, pero sus familiares todavía no encuentran palabras para definir su dolor.

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Ha pasado un año del 17-A y, aunque conocemos los nombres y buena parte de la trayectoria de los yihadistas que integraban la célula, todavía quedan varias incógnitas sin resolver. Algunas se centran en la investigación; otras, en las posibles conexiones que los terroristas podían tener en el extranjero; tampoco hay un relato consensuado sobre el papel que pudieron jugar los servicios secretos estadounidenses y españoles. ¿Hubo una alerta que avisaba de un posible atentado en La Rambla? ¿Por qué se reunió el CNI con el imán Abdelbaki Es Satty?

A algunas de estas preguntas pronto encontraremos respuesta. Al menos, los cuerpos policiales y los tribunales trabajan para aportar luz al caso. Por ahora se mueven en una nebulosa de incógnitas:

1.¿Contacto entre Mossos y CIA?

Desde la Generalitat de Cataluña se ha insistido en incontables ocasiones en que los Mossos d’Esquadra no tenían ningún tipo de contacto con los servicios secretos norteamericanos. Las informaciones periodísticas apuntaban a una posible alerta procedente de Estados Unidos sobre el riesgo de que se cometiese un atentado en Las Ramblas de Barcelona: El Periódico reveló el contenido de un correo que recibieron los Mossos el 25 de mayo con esta información.

Todos los indicios posteriores contradicen la versión de la Generalitat. Según publicó El Confidencial, tres altos cargos de la Policía Autonómica catalana se entrevistaron con la CIA en fechas anteriores al 17 de agosto. Nada que ver con la versión sostenida por el entonces conseller de Interior, Joaquim Forn, en una rueda de prensa acompañado por el jefe de los Mossos, Josep Lluis Trapero: “Lo hemos dicho por activa y por pasiva, es absolutamente falso”.

La incógnita, por tanto, se sostiene entre las versiones ofrecidas por el Gobierno de Cataluña. Porque, según publicó El Periódico meses después, los Mossos trataron de destruir en una incineradora la alerta del CITCO (mando antiterrorista estadounidense) sobre la posible comisión de los atentados de Cataluña.

2.La conexión entre el CNI y el imán

Abdelbaki Es Satty estuvo encarcelado entre 2011 y 2014 por transportar 121 kilos de hachís. Fue en ese periodo de tiempo cuando recibió al menos cuatro visitas de personal del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) y de la Guardia Civil. Los servicios secretos admitieron estos contactos, aunque no han traslucido sus motivos para entrevistarse con Es Satty.

Fuentes del Centro de Inteligencia consultados por EL ESPAÑOL, no obstante, apuntan a que estas cuatro visitas no convierten al imán en confidente. De hecho, Abdelbaki Es Satty no empezó a lanzar sus proclamas radicales hasta abandonar el centro penitenciario. Lo hizo en la mezquita de Ripoll y los agentes sospechan que se radicalizó aún más en su estancia en Vilvoorde, Bélgica, localidad que visitó antes de regresar a Ripoll.

No constan más contactos entre los servicios secretos con Es Satty desde que éste abandonó el centro penitenciario en abril de 2014 y el 17 de agosto de 2017, fecha fatídica en la que se perpetraron los atentados.

Abdelbaki Es Satty, el imán de Ripoll.

3.¿Cómo se radicalizó la célula?

La figura del imán de Ripoll, Abdelbaki Es Satty, ocupa el eje de la célula yihadista que articuló los atentados de Barcelona y Cambrils. Sus movimientos son de sobra conocidos: fue detenido por tráfico de drogas en España y, al salir de la cárcel, fue imán de la mezquita antigua -entonces la única- de Ripoll. Las desavenencias de la comunidad musulmana del pueblo con el presidente del templo les llevó a erigir una nueva mezquita.

Abdelbaki Es Satty, que por entonces estaba en Bélgica, fue contratado para ser el imán de la nueva mezquita. Desde allí lanzó sus proclamas radicales y llamó a hacer la yihad más violenta, pidiendo a sus fieles que matasen a los cristianos.

Es Satty contactó con todos y cada uno de los miembros de la célula yihadista que perpetró los atentados. Pero las dudas surgen en este preciso instante: ¿Cómo fue la radicalización de los jóvenes que integraron la célula? ¿Fue el imán el único agente activo en este proceso de radicalización o los yihadistas contactaron con otros terroristas o espacios digitales en los que se les instaba a atentar?

Todos los indicios apuntan a que no se trataba de un proceso de radicalización exprés. De hecho, los familiares de los terroristas declararon ante los Mossos d’Esquadra que empezaron a notar diferencias en su actitud cuando empezaron a visitar con asiduidad a Es Satty. En cualquier caso, aún quedan muchas dudas en torno a este proceso de radicalización.

4.La investigación de Alcanar

Se trata de uno de los puntos más sensibles de la investigación. A última hora del 16 de agosto de 2017 se registró una potente explosión en un domicilio de Alcanar (Tarragona). Las primeras hipótesis de los Mossos d'Esquadra, que se hicieron cargo de las pesquisas, se centraban en una posible explosión provocada por una chispa de un refrigerador roto unida a una acumulación de gases. Los artificieros de la Policía autonómica, que llegaron al lugar de los hechos a primera hora de la mañana, consideraron que esta hipótesis era la más plausible. Incluso llegaron a creer que todo el escenario no era otra cosa que un laboratorio de drogas.

El lugar, en realidad, era la base de operaciones de la célula yihadista, donde prepararon el artefacto explosivo TATP, más conocido como madre de Satán, con el que pretendían perpetrar sus oscuros propósitos. La juez Sonia Nuez Rivera, que se trasladó hasta el lugar de los hechos, llegó a plantear la posibilidad de un atentado al ver las bombonas de butano acumulados. Los agentes, no obstante, descartaron este extremo: "Señoría, no exagere".

En la primera explosión murieron los terroristas Abdelbaky Es Satty y Yousseff Aalla, y resultó herido Houli Chemlal. Horas más tarde, en plenas labores de desescombro, se produjo una segunda explosión, en la que resultaron heridas 15 personas. Fue entonces cuando los Mossos telefonearon a Younes Abouyaaqoub, cuyo nombre aparecía relacionado con la vivienda.

El investigador Carlos Igualada, en su informe Los atentados de Cataluña un año después publicado por el Observatorio Internacional de Estudios sobre Terrorismo (OIET), considera que esta es una de las grandes dudas en la investigación: "Otro de los interrogantes por esclarecer reside en saber el momento exacto en el que tanto Younes Abouyaaqoub como el mayor de los hermanos Hychami se enteraron de la explosión en Alcanar, y si fue la supuesta llamada de los Mossos la que acabó por alertar al primero de lo ocurrido, en el momento en el que presumiblemente ambos se dirigían hacia el chalé y decidieron buscar un plan B a la desesperada". Ese plan B consistió en los atropellos masivos de La Rambla y Cambrils.

5.¿Quién era el cerebro de la célula?

Los principales indicios apuntan a Abdelbaki Es Satty como el cerebro de la célula que perpetró los atentados. La edad, 45 años, es un factor clave: el resto de los yihadistas rondaba la veintena y alguno de ellos aún no había alcanzado la mayoría de edad.

Pero más allá de ese indicio, el de la edad, no hay pruebas sobre quién pudo ser el cerebro, quién determinó los objetivos contra los que atentar, quién incitó a la elaboración de los artefactos explosivos y determinó el papel que jugaría cada uno dentro de la célula. Cabe recordar que los terroristas tenían previsto atentar contra la Sagrada Familia, la torre Eiffel, o contra los asistentes a un partido de fútbol entre el F.C. Barcelona y el Betis. Objetivos de gran envergadura que difícilmente podrían haber sido calculados en el seno de una célula independiente y sin ningún miembro con antecedentes por terrorismo.

Imagen de la Ramblas de Barcelona después del atentado. Efe

6.¿Tenían conexiones internacionales?

Esta incógnita surge, en buena medida, de la anterior pregunta. La hipótesis de que la célula yihadista contase con apoyos exteriores hace sospechar, a su vez, que podían estar en contacto con otros grupos radicalizados asentados en Europa. Houli Chemlal, que resultó malherido al estallar la casa de Alcanar y que posteriormente fue detenido, llegó a admitir que tenían a “gente dispuesta a ayudar”.

Los movimientos de los integrantes de la célula también acrecientan esta duda: en fechas inmediatamente previas a los atentados, algunos de sus miembros visitaron Marruecos, Francia o Bélgica, escenarios en los que el terrorismo yihadista cuenta con algunos de sus bastiones.

7.¿Estaban fichados los yihadistas?

¿Cómo es posible que ese grupo de jóvenes de Ripoll se convirtiese en una célula perfectamente coordinada para matar sin que nadie en el pueblo lo percibiese? Esa es la pregunta que se hacen los vecinos de la localidad, que no aciertan a comprender la evolución de los yihadistas.

Tal y como adelantó EL ESPAÑOL, todos los indicios apuntan a que el proceso de radicalización arrancó meses antes de los atentados. Concretamente, desde el 20 de enero de 2016. Esa es la fecha en la que tres de los jóvenes, Mohamed Hichamy y los hermanos Younes y Houssaine Abouyaaqoub, realizaron un rezo de protesta a las puertas de una comisaría de los Mossos d’Esquadra en la localidad gerundense de Salt. Posiblemente se trataba de algún tipo de ritual de iniciación.

Desde entonces, los datos de los tres jóvenes quedaron en poder de la Policía autonómica vinculados con un evidente acto de corte radical.

Mohamed Hichamy y los hermanos Younes y Houssaine Abouyaaqoub.

8.¿Hubo colaboración policial?

El último atentado terrorista cometido en España tuvo lugar en julio de 2009, cuando ETA asesinó mediante un coche bomba a los guardias civiles Carlos Sáenz de Tejada García y Diego Salvá Lezaun. La cooperación entre los diferentes cuerpos policiales nacionales y autonómicos, unido a la colaboración con otros organismos internacionales, permitió desde entonces la detención de decenas de terroristas, fuera cual fuese la bandera que esgrimiesen.

Los atentados de Cataluña revivieron los viejos fantasmas del pasado, recordando que España no estaba exenta de la amenaza yihadista. Los Mossos d'Esquadra llevaron el peso de la investigación, si bien su actuación despertó ciertos recelos entre Policía Nacional y Guardia Civil.

Las principales asociaciones del Instituto Armado lo plasmaron en varias cartas en las que ponían en duda la capacidad de un "pequeño cuerpo policial autonómico" para llevar a cabo una investigación de esta envergadura. Los Mossos respondieron en términos similares, aduciendo que estaban "listos para actuar" sin requerir gran apoyo de otros cuerpos.

Las últimas informaciones publicadas en los medios, no obstante, inciden en las grietas entre Mossos y otros cuerpos que surgieron a partir del 17-A. En concreto, fuentes de la Policía Nacional citadas por El Mundo denuncian las "irregularidades" cometidas por el cuerpo autonómico, que habría ocultado información clave sobre los sucesos en algunos de los momentos más importantes de la investigación.

9.La vinculación con el Estado Islámico

Volvemos al informe escrito por el experto Carlos Igualada. El investigador pone el foco en la relación que la célula yihadista tenía con el Estado Islámico. "Hasta el momento, ese nexo parece muy débil ante el análisis de diversos factores", sostiene el investigador. Porque aunque se encontrase una carta en la que se podía leer "soldados del Estado Islámico", existen algunas contradicciones severas.

En concreto, Igualada habla de "informaciones falsas emitidas en estas circulares por Daesh sobre la forma en la que se llevaron los atentados o la nula aportación de mayor información sobre los terroristas a través de sus medios propagandísticos,
como sí había ocurrido en anteriores atentados". A su juicio, estos indicios "dan a entender que no existían canales fluidos de comunicación".

10.El papel de los detenidos

En el organigrama de los atentados de Cataluña se dibujan 11 nombres sobre los que se sostiene la investigación. Omar Hychami, Houssaine Abouyaaqoub y Moussa Oukabir tenían 17 años cuando fueron abatidos en Cambrils. Junto a ellos, también muertos, Said Aallaa (19 años) y Mohamed Hychami (24 años).

En el escenario de Alcanar se ubican otros tres protagonistas: el imán Abdelbaki Es Satty (44 años), Yousseff Aallaa (22 años) y Houli Chemlal (20 años). Los dos primeros murieron en la explosión; el tercero resultó malherido y, posteriormente, detenido por su implicación en los hechos.

Younes Abouyaaqoub (22 años), que perpetró el atropello masivo de La Rambla, consiguió eludir el cordón policial -matando por el camino al cooperante Pau Pérez para escapar en su vehículo- y mantenerse huido durante 95 horas. Finalmente fue abatido en Subirats.

Además de Houli Chemlali, que desde que fue detenido tras la explosión de Alcanar ha aportado información relevante sobre cómo se preparó la célula yihadista, también fueron detenidos Driss Oukabir (28 años) y Said Ben Iazza (24 años). ¿Qué papel jugaron cada uno de ellos?

Driss Oukabir es el hermano mayor de Moussa Oukabir, muerto en Cambrils. La furgoneta que emplearon los terroristas estaba a su nombre. Tras ver su rostro en los medios se presentó en una comisaría para explicar su versión de los hechos. En todo momento ha mantenido su inocencia. Su perfil es diferente al del resto de terroristas. Los testigos señalan una actitud lejana a los preceptos islámicos: vivía con su novia, bebía alcohol, fumaba porros y tenía un perro. Además acumula un largo historial de violencia sobre su novia. La Fiscalía, no obstante, pedirá que se le condene por colaboración o por integración con organización terrorista.

Said Ben Iazza, según las pesquisas de los Mossos, colaboró con la célula yihadista para adquirir el material con el que prepararon los artefactos explosivos. Fue detenido en Vinarós (Castellón).

Por tanto, aún queda por determinar el verdadero papel de Driss Oukabir y de Said Ben Iazza en el entramado. También si Houli Chemlali aporta algo de información sobre las dudas no resueltas en torno al 17-A, del que este viernes se cumple el primer aniversario.