ANC y Òmnium Cultural han convocado una marcha multitudinaria desde una localidad cercana hasta el centro penitenciario de Lledoners esta misma tarde. Allí se encuentran ya Oriol Junqueras, Raül Romeva, Jordi Sànchez y Jordi Cuixart, los cuatro políticos presos trasladados desde prisiones madrileñas y esta de Barcelona, aunque su recibimiento no ha sido ni mucho menos masivo a las puertas de esta carcel de Manresa.

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Pocos minutos después de las 13.30 horas, un convoy de cuatro vehículos, dos de los Mossos y dos furgonetas, una blanca y la otra roja, los cuatro políticos han llegado al destino final de un viaje que comenzó hace 24 horas cuando fueron reunidos con otros 18 presos en el penal de Valdemoro. De ahí llegaron a Zaragoza, donde hicieron noche en la prisión de Zuera, para después trasladarse al complejo de Brians 2, en Barcelona, como paso final para llegar finalmente este miércoles a Lledoners.

Las movilizaciones por el traslado de los presos incluyen también una manifestación el sábado 14 de junio en Barcelona para pedir que los presos queden "libres y sin cargos". A la prisión de Puig de les Basses, cerca de Cadaqués, ya han llegado la la exconsellera Dolors Bassa y la expresidenta del Parlament Carme Forcadell, que han sido recibidas por una docena de personas.

Sin embargo, y más allá de los lazos amarillos que han jalonado el camino de los presos por todo el territorio, Quim Torra, presidente de la Generalitat, y el presidente del Parlament, Roger Torrent, han comparecido de forma conjunta para afirmar que el acercamiento de los presos no es ningún "gesto" del Gobierno y, además, "no pone fin a la injusticia" de los soberanistas presos, para quienes han pedido su puesta en libertad. 

"No es una concesión política"

"No es una concesión política. No es ningún gesto político. No forma parte de una negociación", ha insistido Torra, que además ha confirmado su presencia en la marcha convocada por los colectivos nacionalistas esta tarde hasta la prisión. Lo ha dicho en una declaración institucional desde las puertas del Parlament junto con el presidente de la institución, Roger Torrent, y con presencia de los consellers del Govern y de representantes de los grupos parlamentarios de JxCat, ERC, los comuns y la CUP.

Torra ha criticado que la situación de prisión preventiva de los presos es una aberración, y ha advertido de que la Generalitat seguirá reivindicando sin cesar su liberación inmediata: "No dejaremos de trabajar ni un segunda por su libertad".

El presidente se pronuncia así a pocos días de reunirse con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, para enfatizar que considera que el acercamiento es una mera aplicación de la ley y en absoluto una gesto, concesión o contrapartida del Estado hacia el soberanismo.

"La lejanía ha sido un agravio intolerable"

Torra ha considerado que los meses en que estos presos han estado en cárceles lejos de sus casas han sido "un agravio intolerable, un castigo adicional a sus familias y amigos y un motivo de vergüenza para todos los demócratas" catalanes, del resto de España y europeos.

"Hoy los tenemos más cerca, pero no están donde tendrían que estar: en la calle, en su casa, en nuestras instituciones, libres y sin ninguna causa pendiente", ha concluido el presidente en alusión a Oriol Junqueras, Josep Rull, Jordi Turull, Joaquim Forn, Dolors Bassa, Carme Forcadell y Raül Romeva.

El Govern resume que el acercamiento que se ha materializado este miércoles "es un acto muy simple: la aplicación de la ley penitenciaria", y lamentado que aquellos que afean a la Generalitat que no respeta la ley, en el caso de los presos es el Estado quien no ha cumplido con la legislación hasta ahora, a su juicio.

Torra también ha insistido en que Cataluña se encuentra ante un conflicto político y no judicial, y ha pedido por lo tanto que se aborde desde la política y no desde los tribunales como hasta ahora: "Nosotros hemos sido elegidos para hacer política. Hagámosla".

"No funcionará nada hasta que los presos sean libres"

El presidente catalán ha acabado su discurso con dos advertencias: la primera, que "todo esto no podrá funcionar hasta que los presos sean libres y el presidente Puigdemont y el resto de exiliados no hayan vuelto a casa", en alusión a las relaciones Generalitat-Estado.

La segunda, que su Govern persistirá en la defensa incansable de la libertad de todos los que forman parte de Catalunya y ha concluido: "No renunciaremos a ello".

Torrent ha repasado una por una las trayectorias de todos los encarcelados, que considera marcadas por el "la no violencia y el pacifismo", la democracia y el respeto institucional, por lo que ha considerado profundamente injusto que estén en situación de cárcel preventiva.

Como Torra, ha dicho que tampoco considera un gesto el acercamiento, y ha destacado que también reclamará la libertad: "No descansaremos hasta que estén libres y con sus familias. Queremos que estén en casa, no cerca de casa. Libertad y justicia. No nos conformaremos con menos".

Sobre su antecesora en el cargo, Carme Forcadell, ha defendido que encarnó "la esencia del parlamentarismo" porque no vetó ningún debate, tampoco sobre la independencia, y ha considerado que esto es lo que le llevó a prisión.

Jordi Sánchez: "Muy contento de volver a estar en Cataluña"

El presidente del grupo parlamentario de JxCat, Jordi Sànchez, ha celebrado estar en Cataluña tras su traslado desde la cárcel madrileña de Soto del Real a la de Lledoners, en Barcelona, y confía en que acabará en libertad.

"Muy contento de volver a estar en Cataluña. La luz, en el Mediterráneo tiene otro color, parece más amarilla. El relato con el que nos acusan es falso, la libertad llegará. República es libertad", ha transmitido en un tuit recogido por Europa Press.

Sànchez ha ingresado este miércoles sobre las 13.30 en la cárcel de Lledoners, en Sant Joan de Vilatorrada, junto con el exvicepresidente del Govern Oriol Junqueras; el presidente de Òmnium Cultural, Jordi Cuixart, y el exconseller Raül Romeva.