Como solución, el esperpento. Como remedio, la unidad fingida. Los cuatro grandes partidos han enterrado el espíritu de Ermua veinticuatro horas antes de homenajear a Miguel Ángel Blanco.

El 14 de julio de 1997 más de 1,5 millones de personas levantaron las manos contra el terrorismo en Madrid. Sin importar las siglas. Veinte años después, la capital será incapaz de brindar un gran y único recuerdo al joven concejal. La reunión entre PP, PSOE, Ciudadanos y Ahora Madrid ha terminado sin acuerdo. Carmena mantendrá su convocatoria el miércoles a las 12h en Cibeles y los populares harán lo propio con la suya el mismo día dos horas antes en la Plaza de la Villa.

Los portavoces de las cuatro organizaciones se han visto las caras durante la mañana de este martes para intentar acercar posturas. Sin éxito en el fondo, se impostará unidad en la forma. Los cuatro partidos estarán presentes en ambos actos. La alcaldesa y el PP, incapaces de ceder.

El miércoles: tres actos concatenados

El miércoles, el centro de la ciudad acogerá tres actos concatenados. Los ya mencionados del PP y Carmena, además del organizado por la Fundación Blanco a las 11h en el Teatro Real. La logística -ninguno de los trayectos supera los diez minutos en coche- salvará a los portavoces, que podrán caminar de un lado a otro con el tiempo justo.

El Partido Popular ya celebró este lunes su propio acto en su sede de Génova. Dijeron haber convocado otro en la Plaza de la Villa para que Blanco pudiera ser homenajeado por Madrid. "Como Carmena no lo organiza, lo hacemos nosotros", decía un portavoz popular a este periódico. Pero habiéndolo organizado Carmena, han decidido mantenerlo. "Claro, no lo podemos desconvocar con doce horas de margen, hay gente invitada".

Dejan claro que lo de la Plaza de la Villa no es el acto del PP. "Ése fue el del lunes". Entonces, si es institucional, ¿por qué no se pliegan al de Cibeles? "Ya está todo organizado, ahora no podemos hacerlo así, sería una falta de respeto para los invitados".

La excusa del PP, igual de blanda que la del Gobierno de Carmena, que podría haber abortado el suyo para unirse al ya organizado por los populares: se adhieren a la convocatoria de la Federación de Municipios y el acto debe celebrarse de forma simultánea.

Podemos también tuvo sus enredos a nivel nacional. Echenique justificaba todo homenaje a Blanco, pero sus concejales en Cádiz se abstenían para evitar que se le diera una calle. Lo mismo le ocurrió al PSOE, que mediaba en Madrid para buscar la unidad, pero al mismo tiempo sus ediles votaban en contra del reconocimiento expreso a Blanco en Bilbao, donde gobiernan en coalición con el PNV.

Si los partidos no dan un giro de ciento ochenta grados en apenas doce horas, Miguel Ángel Blanco será homenajeado por todos, pero la unidad será fingida.

Noticias relacionadas