Desde el inicio del conflicto en Ucrania, más niños y niñas que nunca están muriendo o resultando heridos por ataques con misiles y drones. La violencia no da tregua y las cifras son devastadoras: solo en el mes de julio, se registraron 183 menores muertos o heridos. La violencia está destruyendo el derecho más básico de la infancia: el derecho a aprender y crecer en un entorno seguro.

Un estudio reciente revela el profundo impacto psicológico y educativo de esta crisis: dos de cada tres niños y niñas encuestados faltaron al colegio debido a los constantes bombardeos. La desprotección es alarmante, ya que uno de cada diez menores ni siquiera tiene acceso a un refugio antiaéreo.

Consciente de ello, la Respuesta a la Crisis de Ucrania de World Vision, en colaboración con Save Ukraine y con financiación de la Unión Europea, puso en marcha el proyecto 'Acceso seguro a una educación equitativa e inclusiva en Ucrania'.

La iniciativa presta apoyo a los niños y niñas vulnerables, incluidos aquellos con discapacidad, a través de 11 centros educativos repartidos por las regiones afectadas. "No solo estamos proporcionando educación; estamos ayudando a los niños y niñas a mantenerse resilientes y con esperanza en el futuro", afirma Maksym Didukh, director del proyecto en World Vision.

Uno de los pilares fundamentales del programa es reforzar la seguridad en los centros educativos, fortalecer los refugios, mejorar los protocolos de emergencia y supervisar periódicamente su cumplimiento.

Las campañas de sensibilización sobre seguridad dirigidas a alumnos y personal, que se llevan a cabo tanto online como presencialmente, tienen como objetivo ayudar a las comunidades a adaptarse a una nueva realidad.

Dos de cada tres menores encuestados faltaron al colegio debido a los constantes bombardeos. World Vision

En Járkov, Angelina, que coordina uno de los centros educativos, describe el impacto que las alarmas diarias tienen en la infancia: "Todos los días tenemos que ir al refugio. La ansiedad constante deja profundas secuelas en la salud mental de nuestros niños y niñas".

Para proteger a la infancia en zonas contaminadas por minas, World Vision colabora con socios como HALO Trust y el Consejo Danés para los Refugiados con el fin de impartir educación sobre los riesgos de las minas utilizando herramientas adecuadas a cada edad, como juegos y libros para colorear.

También se ha impartido formación en primeros auxilios al personal de Save Ukraine en Kiev y Járkov, muchos de los cuales trabajan en lugares donde no hay equipos médicos in situ. Estos trabajadores de primera línea cuentan ahora con las habilidades necesarias para prestar cuidados que salvan vidas y recibirán formación de actualización anual.

Uno de cada diez niños y niñas no tiene acceso a un refugio antiaéreo, lo que aumenta su situación de vulnerabilidad. World Vision

Mientras en todo el mundo millones de alumnos regresan a las aulas con ilusión este mes, la realidad para la infancia ucraniana es radicalmente distinta. La situación empeora drásticamente en Ucrania justo cuando se van a cumplir cinco años desde el inicio del conflicto, iniciado el 24 de febrero de 2022.

Para estos niños y niñas, la rutina escolar supone pasar horas cada semana bajo tierra, hacinados en espacios estrechos, fríos y mal ventilados. Un solo mes de alertas constantes puede traducirse en decenas de horas escondidos de los misiles, perdiendo un tiempo que deberían dedicar a aprender, jugar o, simplemente, a sentirse seguros.

World Vision continúa trabajando para garantizar que, incluso en mitad del conflicto, cada menor tenga acceso a una educación segura e inclusiva. El futuro de una generación entera depende de que no miremos hacia otro lado.

*** Anastasiia Haviuk, World Vision en Ucrania.