Las formas de trabajo híbridas y más flexibles están transformando la manera en que las personas trabajan en todo el mundo.

El acceso a soluciones de espacios de trabajo más cercanos a los hogares, ayuda a las empresas y a sus equipos a reducir la necesidad de largos desplazamientos diarios, disminuir las emisiones de carbono asociadas al trabajo y mejorar el bienestar de los empleados.

Este cambio es cada vez más relevante en el contexto de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidas, y el auge del trabajo híbrido tiene el potencial de abordar eficazmente retos como la congestión urbana, el impacto ambiental y la calidad de vida en las ciudades.

El trabajo híbrido permite a los equipos reunirse y colaborar en persona cuando es necesario, al tiempo que aprovechan herramientas digitales para trabajar de forma eficiente desde cualquier lugar.

En los últimos años, las organizaciones han demostrado que es posible mantener la productividad al tiempo que se ofrece mayor flexibilidad, se reduce el estrés y se mejora el equilibrio entre vida personal y profesional.

La demanda de trabajar a nivel local es especialmente fuerte en las periferias, antiguas ciudades dormitorio, pueblos satélite y entornos rurales que antes permanecían especialmente tranquilos durante la semana laboral.

En colaboración con Arup, publicamos un estudio de referencia que cuantifica el verdadero potencial del modelo híbrido como herramienta para reducir las emisiones de carbono asociadas al trabajo.

El análisis se ha llevado a cabo para comprender mejor el impacto ambiental del trabajo híbrido en seis ciudades de Reino Unido y Estados Unidos: Londres, Manchester, Glasgow, Los Ángeles, Nueva York y Atlanta.

El principal resultado es que permitir a las personas trabajar cerca de casa, combinando su tiempo entre el hogar y un espacio de trabajo local, puede reducir las emisiones de carbono asociadas al trabajo entre un 49 % (en Londres) y un 90 % (en Atlanta). Cualquier medida capaz de generar un cambio positivo tan significativo debe tomarse muy en serio.

Los resultados de este estudio son claros: desplazarse cinco días a la semana a oficinas en el centro genera la mayor huella de carbono, y simplemente reducir el tiempo de desplazamiento puede provocar una caída significativa de las emisiones.

Cambiar hábitos arraigados lleva tiempo, y las políticas y las infraestructuras de apoyo desempeñan un papel clave para facilitar que las empresas amplíen el trabajo híbrido y que los empleados puedan trabajar más cerca de casa. Reducir los desplazamientos es una de las formas más inmediatas de contribuir a la acción climática, en línea con el ODS 13.

En España, donde Madrid y Barcelona pierden hasta 50 y 41 horas por conductor al año en atascos durante los períodos punta de desplazamiento, según el INRIX Global Traffic Scorecard 2025, trabajar más cerca de casa se perfila como una palanca clave para reducir la congestión y avanzar hacia ciudades más sostenibles.

De cara al futuro, será clave adoptar enfoques integrados para reducir las emisiones de carbono asociadas al trabajo. Esto incluye redes de transporte más sostenibles, infraestructuras ciclistas seguras, una mejor conectividad del transporte público, la adopción de vehículos eléctricos, la expansión de energías renovables y edificios energéticamente eficientes.

Nos corresponde a todos, tanto a empresas como a empleados, tomar decisiones positivas cada día, con el trabajo híbrido y los modelos basados en plataformas en el centro de estas estrategias.

El mayor cambio que podemos impulsar ahora mismo es ofrecer a las personas la posibilidad de trabajar más cerca de donde necesitan estar, con un menor impacto ambiental. Con las condiciones adecuadas, este cambio puede impulsar varios ODS, conectando acción climática, estilos de vida más saludables y ciudades más sostenibles.

*** Mark Dixon es fundador y CEO de International Workplace Group (IWG).