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En muchos hogares de España, aunque también ocurre fuera de nuestras fronteras, la escena se repite casi a diario: una pantalla encendida, unos auriculares y un mando —o un teclado y un ratón en su defecto— entre las manos. Y es que para niños, niñas y adolescentes los videojuegos se han convertido en una de las principales formas de ocio, pero también en un espacio de socialización, aprendizaje y pertenencia.

Juegan con amistades, compiten, exploran mundos virtuales y desarrollan habilidades. En la mayoría de los casos, lo hacen de forma natural, integrada en su rutina cotidiana, sin que el juego suponga un problema en sí mismo.

Sin embargo, cuando el tiempo frente a la pantalla se alarga, cuando el videojuego desplaza otras actividades o se convierte en el centro de la vida familiar, empiezan a surgir tensiones. Discusiones, irritabilidad, aislamiento o dificultades para desconectar pueden llegar a convertirse en la norma si no se ponen límites.

En el caso de las familias con menores sordos, a estos retos se suma una dificultad añadida: la escasez de recursos accesibles que permitan comprender qué son los videojuegos, cómo funcionan y cómo acompañar a los menores en un uso saludable del ocio digital.

Con este punto de partida, la Fundación CNSE para la Suspensión de las Barreras de Comunicación ha lanzado Jugando con cabeza, una nueva web accesible en lengua de signos española (LSE) dirigida a promover el uso responsable de los videojuegos en la infancia y adolescencia sorda.

La iniciativa nace con el objetivo claro de acompañar a las familias en la educación digital de sus hijas e hijos sordos y dotarlas de herramientas accesibles para prevenir riesgos.

Porque, tal y como defiende la entidad, "educar en un uso saludable del juego online empieza por formar e informar a sus familias, quienes muchas veces necesitan recursos accesibles para comprender esta realidad".

Además, el proyecto ha sido desarrollado con el apoyo de la Fundación 'la Caixa' y Fundación ONCE, y se enmarca en una línea de trabajo más amplia centrada en la prevención de adicciones en adolescentes sordos.

La iniciativa

David Sánchez Moreno, coordinador del área de traducciones de la Fundación CNSE, explica que la creación de Jugando con cabeza responde a una carencia detectada en los recursos existentes, como es "la falta de accesibilidad para personas signantes".

"La mayoría de la información disponible se presenta en formato escrito o auditivo, lo que dificulta una comprensión plena por parte de este colectivo. Por ello, resulta imprescindible ofrecer estos contenidos también en lengua de signos española, garantizando un acceso real y efectivo a la información", explica Sánchez Moreno.

Portada de la web de 'Jugando con cabeza'. Cedida

A esta falta de accesibilidad se suma, según el coordinador de la fundación, un "desconocimiento generalizado sobre el propio mundo de los videojuegos", lo que en muchos casos provoca que se perciba únicamente "como un peligro".

"Esta falta de información accesible genera rechazo inmediato y puede dar lugar a conflictos en el ámbito familiar, al no existir una comprensión adecuada de qué son los videojuegos, cómo funcionan y qué implicaciones reales tienen", apunta.

De ahí que la web proponga un enfoque "informado y equilibrado" que permita entender tanto los beneficios como los riesgos del juego digital.

La plataforma ofrece estrategias de prevención, ejemplos de situaciones cotidianas y un test de autoevaluación que permite detectar un posible uso problemático de los videojuegos.

Aunque, en cualquier caso, Sánchez Moreno recomienda tener bajo control los "cambios de comportamiento, la irritabilidad, el aislamiento, los problemas de sueño y alimentación, las mentiras y el bajo rendimiento académico", dado que son algunas de las alertas más frecuentes.

En esa línea, el test plantea preguntas concretas —como si el menor juega más tiempo del previsto o se irrita cuando se le pide que deje de jugar— y devuelve una valoración orientativa para las familias.

Para el colectivo sordo

La lengua de signos se identifica como el elemento estructural del proyecto. Motivo por el que han tenido que contar con "un trabajo previo muy exhaustivo" por parte de sus especialistas sordos, tal y como explica el coordinador del área de traducciones.

Han tenido que "analizar, consensuar y seleccionar los signos más adecuados para transmitir la información de forma clara y comprensible para el colectivo sordo".

Y es que, en el ámbito de los videojuegos, añade Sánchez Moreno, "partimos de una realidad en la que existe un gran desconocimiento sobre sus contenidos y su funcionamiento, por lo que es necesario explicarlo todo desde cero".

Por ello, los contenidos se presentan en vídeos de lengua de signos española, cuidando la claridad visual, el ritmo y la duración.

De este modo, señala el portavoz de la fundación, han conseguido ofrecer una "visión equilibrada" que permite "comprender tanto los aspectos positivos del juego —como el ocio, el aprendizaje o la socialización— como los riesgos asociados cuando no existen límites adecuados".

La web, además, pone el foco en la comunicación familiar, dado que, en muchos casos, se tiende a atribuir directamente los conflictos o la irritación a los videojuegos, cuando en realidad existían dificultades previas de comunicación en la familia. Y, en ese contexto, es cuando estos se convierten en "un obstáculo más dentro de esta falta de diálogo".

La acogida del recurso desde su lanzamiento ha sido, hasta la fecha, positiva. O, por lo menos, así lo destaca Sánchez Moreno: "Hemos recibido un alto número de visitas a la web y un importante seguimiento en redes sociales".

A lo que se suman, además, felicitaciones de entidades como ABIPANS, la Asociación Bilingüe de Padres de Niños Sordos, por hacer accesible esta información en lengua de signos.