Tomar conciencia sobre la importancia de cuidar el entorno que nos rodea es esencial. Para el cambio hacia una vida más sostenible, es necesario empezar por el hogar donde vivimos.

Según el estudio Hogar y sostenibilidad: realidad o deseo, realizado por Leroy Merlin y la Asociación de Fabricantes y Distribuidores (AECOC), el 80% de los españoles consideran importante tener un hogar sostenible.

Además, el último estudio de Ikea demuestra que cada vez nos importa más el medio ambiente, ya que el 73% de los españoles toma decisiones de consumo por motivos éticos o por criterios sostenibles.

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Los pequeños gestos logran grandes resultados, como el consumo responsable. Por eso, ser más verde, también en nuestros hogares, se hace fundamental. Y es que los espacios más eco, motivados por el uso de energías renovables, lograrán que tengamos un hogar más sostenible y eficiente.

1. Un baño sostenible

Cambiar la bañera por la ducha es una de las opciones que más puede ayudar a ser sostenible y a ahorrar en la factura a final de mes. Es una reforma sencilla que puede llevar uno o dos días.

Y es que llenar la bañera supone un consumo de 200 litros de agua, mientras que una ducha de 5 minutos son 60 litros. Además, las altas temperaturas del verano no dan ganas de darse un baño, por lo que esta temporada es la mejor para adentrarte en la reforma y cambiar la bañera por el plato de ducha.



También en el baño existen otros condicionantes que engordan la factura y la huella ecológica. Una cisterna, por ejemplo, tiene una capacidad de 12 a 15 litros. Si se tira de ella varias veces al día y se vacía y llena por completo. Optar por un sistema de doble descarga contribuirá a cuidar del planeta, ya que tiene dos depósitos dentro del tanque, uno pequeño y otro que la vacía por completo.

2. El salón más 'natural'

Con el verano, el calor que recoge la mayoría de las casas es una excusa para encender los ventiladores o mucho peor, el aire acondicionado.

Para no contaminar y ahorrar existen algunas herramientas que permiten alcanzar el cambio sostenible que buscamos. La incorporación de cristales dobles evita que las variaciones del clima afecten al interior del hogar.

Con ello, la casa estará más protegida del exterior y resguardada del calor. Por tanto, se reducirá el consumo del aire acondicionado en verano.

Si una casa recibe sol directo durante muchas horas, además de toldos, persianas y cristales, mantener las persianas bajadas y un ambiente tenue favorecerá a que no entre la luz directamente en el hogar.

Pintar con pintura térmica es otra opción sostenible y asequible.

El uso de materiales sostenibles y renovables es una manera más que económica para reducir nuestra huella ecológica. Por ejemplo, colocar gomas aislantes en las ventanas y bajo las puertas evita las fugas de calor.

3. La cocina, en 'verde'

La cocina es un elemento esencial en cualquier hogar. Y cómo no, también el foco del mayor consumo de agua y energía. Los electrodomésticos consumen bastante, ese es el caso del lavavajillas, el frigorífico, el horno o la lavadora.

Una opción es adquirir modelos con mayor calificación de eficiencia energética. Las etiquetas A+, A++ o A+++ consumen entre 20 y 30 % menos energía.



Además, organizar la cocina por zonas, manteniendo alejados los elementos de calor de los de refrigeración y limpieza, favorecerá también a reducir el consumo de energía.

En el día a día más gourmet también se pueden optar por opciones con las que poder contribuir al cuidado del medio ambiente. Por ejemplo, es posible apostar por materiales sostenibles, como las tablas para cortar de corcho o madera en lugar de las de plástico, o las botellas o jarras de agua de cristal

A la hora de cocinar, lo mejor es apostar por fuentes de energía renovable para que cada plato tenga, de base, la sostenibilidad por bandera. Además, las cocinas de inducción ayudan a reducir el consumo eléctrico. De no poder realizar ese cambio, la opción de tapar las ollas al cocinar reducirá el gasto en un 25%.

En definitiva, cada detalle con origen natural, no contaminante y reciclado o reutilizado nos ayudará a crear un hogar mucho más sostenible. Cada cambio, por pequeño que sea, representará un valioso aporte para cuidar de nuestro planeta, y de nosotros mismos.