El juicio por el doble crimen de Manzanares ha quedado pendiente de la deliberación del jurado popular. Este jueves ha tenido lugar la última sesión, donde la defensa del principal acusado por los asesinatos de los empresarios Jesús María González Borrajo en 2019 y Juan Miguel Isla en 2022 ha cuestionado las pruebas presentadas contra su representado.
El abogado de Antonio C.V., de 52 años, ha sostenido que no existe prueba directa ni indirecta de que su defendido se apoderase de 50.000 euros relacionados con Isla y ha puesto en duda que se haya acreditado cómo murió.
Asimismo, ha argumentado que tampoco se ha podido demostrar la alevosía, al considerar que ni el informe forense ni la investigación de la Guardia Civil permiten establecer de forma concluyente cómo se produjo la muerte.
El acusado ha tenido el último turno de palabra, donde ha reiterado lo que ya había expuesto este jueves, señalando a dos desconocidos como responsables de ambas muertes. Esta versión ha sido defendida por el abogado, ya que "es compatible con los datos expuestos durante el juicio".
Y ha insistido en que no corresponde a la defensa demostrar la culpabilidad de terceros, sino que son las acusaciones quienes deben acreditar los hechos que atribuyen a su cliente.
En cuanto al primer asesinato, el letrado también ha cuestionado que las pruebas permitan concluir que lo mató deliberadamente. Y ha alegado que la investigación se centró en reconstruir lo ocurrido después del fallecimiento, sin comprobarse elementos como la existencia de contratos y cheques relacionados con operaciones económicas entre las personas implicadas.
Por su parte, el abogado del otro acusado, G.R.E., de 77 años, ha defendido que no se ha acreditado que su cliente realizara actos que contribuyeran a causar la muerte de ninguna de las dos víctimas y ha pedido que se diferencie entre participar en un asesinato y ayudar a ocultar un cadáver.
Además, ha recordado que su cliente facilitó información que permitió localizar el cuerpo de González Borrajo.
La Fiscalía rechaza el relato
Ante el relato de Antonio, la Fiscalía ha mantenido la petición de 46 años de prisión por la muerte de los dos empresarios.
El fiscal Carlos González Santorum considera que las pruebas practicadas durante la vista permiten atribuir al primero la autoría de ambos asesinatos.
Además, solicita 19 años de cárcel para G.R.E., ya que considera probada su participación como cómplice.
Durante su intervención, este miércoles, el fiscal se ha emocionado y no ha podido contener las lágrimas durante parte de su informe final al recordar algunos de los hechos juzgados, que ha situado entre los asuntos más duros de sus más de veinte años de trayectoria profesional.
Por ello, ha pedido "que se haga justicia con las familias" y ha ofrecido un informe final en la que ha rechazado el relato del principal acusado sobre la culpabilidad de terceras personas.
Sucesión de los hechos
Según el escrito de la acusación, el primero de los crímenes ocurrió el 19 de julio de 2019. Antonio mantenía una relación de amistad con un empresario de Manzanares, que ya le había prestado en dos ocasiones 10.000 y 14.380 euros, cantidades que no le había devuelto.
Unos días antes de su muerte, el acusado había intermediado en la venta de un Mercedes del empresario, por lo que ambos se citaron en una nave para que Antonio le diera los 14.000 euros de la venta. Sin embargo, este acabó presuntamente con su vida de forma violenta y se quedó con el dinero.
Después del crimen, el acusado habría llamado al otro procesado para descuartizar el cadáver y trasladar los restos a dos lugares. Mientras el torso fue llevado a una finca para quemarlo en una chimenea, la cabeza y las extremidades fueron arrojadas a un pozo de 80 metros de profundidad ubicado en otra propiedad.
El segundo acusado habría llevado también el teléfono móvil de la víctima hasta las inmediaciones de Santa Cruz de Mudela, donde lo arrojó a un arroyo dentro de una bolsa de plástico.
Los restos del empresario permanecieron ocultos durante casi cuatro años y no fueron encontrados hasta junio de 2023.
Segundo crimen
El segundo crimen ocurrió el 22 de julio de 2022 y presenta varias similitudes con el primero. La víctima fue Juan Miguel Isla, otro empresario de Manzanares con el que también mantenía una relación de amistad.
El acusado había intervenido en la venta de una finca, cerrada por 1,35 millones de euros. Acompañó al empresario hasta La Solana para recibir 50.000 euros en efectivo como parte del pago, pero al volver acabó de forma violenta con su vida y se apoderó del dinero.
Tras la muerte, el principal recurrió de nuevo al otro procesado. Ambos trasladaron el coche de la víctima hasta un polígono industrial de Albacete, donde lo abandonaron y volvieron hasta Valdepeñas en transporte público.
Al día siguiente los dos se desplazaron hasta una finca de Valdepeñas y arrojaron el cadáver a otro pozo, donde permaneció hasta que la Guardia Civil lo encontró durante un registro el 14 de marzo de 2023.
Los dos acusados ingresaron en prisión provisional en marzo de 2023, después de que la Guardia Civil localizara en un pozo de una finca de Valdepeñas el cadáver del empresario desaparecido en 2022. Dos meses después, el segundo acusado declaró voluntariamente ante la Fiscalía de Ciudad Real y aportó información sobre el otro empresario desaparecido.
