La Policía Nacional de Ciudad Real ha detenido a los dos propietarios de un negocio de estética de la capital provincial como presuntos autores de un delito de odio al negarse a atender a una clienta por ser de etnia gitana.
Según relatan fuentes policiales, la mujer solicitó los servicios de estética a través de un mensaje por lo que la propietaria del establecimiento, al observar en la foto de perfil de la clienta que podría pertenecer a la etnia gitana, le manifestó de forma literal que "no prestaba servicios en su establecimiento a personas de esa etnia".
La afectada se dirigió posteriormente hasta una asociación vinculada al apoyo a las personas de etnia gitana, donde una de las representantes realizó una petición de cita para el mismo tratamiento, si bien su foto de perfil no daba lugar a relacionarla con la etnia gitana, resultando que la propietaria le ofreció varios horarios de citas disponibles.
Posteriormente, la víctima se personó en el establecimiento, donde el varón que se encontraba al cargo en ese momento, le manifestó de forma verbal que no tenía disponible ninguna cita para realizarle el tratamiento que solicitaba. Sin embargo, este hecho quedó totalmente desacreditado al haberle ofrecido varias citas a la representante de la asociación.
Por todo esto, la víctima avisó de inmediato a la Policía Nacional, donde los agentes encargados de la investigación de delitos de odio, tras comprobar los hechos procedieron a la detención de los propietarios del establecimiento, quedando los mismos a disposición de la Autoridad Judicial.
