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Tercer incidente violento en un centro sanitario de Castilla-La Mancha en menos de una semana. Una médico del Centro de Salud Tomelloso II sufrió una agresión verbal el pasado lunes, cuando una paciente irrumpió violentamente en la consulta al grito de "somos una urgencia".

La mujer profirió graves insultos contra la profesional y llegó a expulsar por la fuerza al paciente que estaba siendo atendido en ese momento, según ha denunciado CSIF.

La facultativa activó inmediatamente el código de agresión y el botón del pánico. Aunque la vigilante de seguridad intervino para contener a la mujer y evitar que la situación fuera a más, fue necesaria la presencia de cuatro agentes de la Guardia Civil para asegurar el recinto y restablecer el orden.

Centro conflictivo

La denuncia ha sido realizada por la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), que considera especialmente preocupante que el nuevo episodio se haya producido precisamente en este centro de salud de Tomelloso (Ciudad Real), "cuya situación de conflictividad, sobrecarga asistencial y seguridad ya estaba siendo abordada por el sindicato con la Administración".

De hecho, el pasado martes, CSIF participó en una reunión extraordinaria del Comité de Seguridad y Salud del Área Mancha Centro, solicitada por el sindicato con un único punto en el orden del día: analizar la situación del Centro de Salud Tomelloso II.

En ese encuentro, el sindicato reclamó medidas en materia de seguridad, prevención, organización asistencial, sobrecarga de trabajo y protección frente a las agresiones.

"El martes llevamos la situación de Tomelloso II al Comité de Seguridad y Salud y reclamamos medidas concretas. Hoy tenemos que denunciar una nueva agresión", ha señalado el delegado de CSIF Sanidad en el área Mancha Centro, Alberto Rosales, que considera que lo ocurrido demuestra la necesidad de acelerar las actuaciones.

"No podemos normalizar que los profesionales trabajen en estas condiciones", ha añadido.

Sobrecarga

El propio coordinador médico del centro de salud ha dejado constancia por escrito de las circunstancias en las que se produjo la agresión. En ese momento, "la facultativa estaba atendiendo simultáneamente su propia agenda, el cupo de una plaza vacante y los pacientes que acudían sin cita, una sobrecarga que genera demoras y situaciones de tensión".

Una situación de sobrecarga que, según el sindicato, provoca demoras y aumenta el riesgo de que se generen situaciones de tensión entre profesionales y usuarios.

A ello se suma, según CSIF, una deficiencia en materia de seguridad: el centro dispone de dos "pasillos ciegos" sin cámaras de videovigilancia, lo que deja especialmente expuestos a los trabajadores que desarrollan su actividad en esas zonas.

CSIF pide medidas

Tras el nuevo episodio violento, CSIF ha trasladado a la Gerencia de Tomelloso una batería de medidas que considera urgentes. Entre ellas figura la incorporación de un facultativo exclusivo para atender a los pacientes sin cita, sin que este recurso se utilice para cubrir vacantes o ausencias.

También reclama reducir la sobrecarga asistencial, establecer un procedimiento claro para actuar ante usuarios conflictivos y determinar medidas como su expulsión, derivación o reasignación cuando se produzcan episodios violentos.

El sindicato pide además que un profesional agredido no tenga que volver a atender posteriormente a su agresor, así como la instalación de cámaras en los dos pasillos sin vigilancia y en el resto de zonas consideradas vulnerables.

A estas medidas añade una evaluación del Servicio de Prevención de Riesgos Laborales sobre las condiciones de seguridad, la organización del trabajo y la sobrecarga asistencial, además de reforzar la protección y el apoyo a los trabajadores que sufren agresiones. También reclama mamparas acristaladas de seguridad en la zona administrativa.

"Desde CSIF queremos dejar claro que no pretendemos que un problema que viene produciéndose desde hace tiempo se resuelva en 24 horas, pero sí consideramos imprescindible que se aceleren las actuaciones y que las demandas de los trabajadores sean escuchadas", ha afirmado Rosales.

Otro episodio más

El episodio de Tomelloso se suma a otros dos incidentes graves denunciados en los últimos días en Castilla-La Mancha. En Casas-Ibáñez (Albacete), un hombre irrumpió el lunes en el centro de salud armado con un hacha y amenazó a varios profesionales, que tuvieron que encerrarse en las habitaciones para protegerse mientras el individuo recorría las instalaciones.

El viernes anterior, un profesional del Hospital Nacional de Parapléjicos, en Toledo, fue objeto de "una agresión verbal, absolutamente intolerable", que estuvo acompañada de un "intento de agresión física que, afortunadamente, no llegó a consumarse".