La búsqueda de Diego L., el menor de 16 años desaparecido en Toledo el pasado martes, se ha reanudado este viernes a las 9:30 horas después de que los trabajos tuvieran que suspenderse ayer al caer la noche, sin ninguna novedad sobre el paradero del joven.
El dispositivo vuelve a estar desplegado en el entorno del río Tajo, con especial atención al Puente de San Martín, y se ha reforzado con más efectivos de Policía Judicial y Seguridad Ciudadana, según han confirmado fuentes de la Policía Nacional a EL ESPAÑOL de Castilla-La Mancha.
Los trabajos de ayer finalizaron sin novedades cuando se hizo de noche. Aunque los equipos cuentan con cámaras térmicas, las condiciones de visibilidad impidieron continuar con normalidad las labores de búsqueda, por lo que estas se han retomado esta mañana con luz diurna.
El dispositivo mantiene desplegados a efectivos del Grupo Especial de Operaciones (GEO), unidades caninas y drones de la Policía Nacional, además de bomberos del Ayuntamiento de Toledo, Protección Civil y Policía Local.
Estas fuentes también han precisado que a estos medios se suma el refuerzo de agentes de Policía Judicial y Seguridad Ciudadana, que trabajan tanto sobre el terreno como en la investigación para recabar nuevos datos que permitan avanzar en el caso.
El Puente de San Martín y el Tajo, zona prioritaria
El principal foco de la búsqueda se encuentra en el entorno del Puente de San Martín y el río Tajo. El área rastreada, no obstante, es más amplia y se extiende desde el propio puente hasta el molino situado cerca de la zona de la Universidad de Castilla-La Mancha, en el Campus de Fábrica de Armas.
Además, un reforzado equipo de drones permitirá ampliar el área de búsqueda y rastrear desde el aire zonas de difícil acceso para los efectivos desplegados sobre el terreno.
Las labores se desarrollan también en el río, donde participan efectivos especializados y buzos. La Policía mantiene abiertas todas las hipótesis, aunque la investigación está centrando actualmente buena parte de sus esfuerzos en Toledo, más concretamente en la zona del río donde el menor fue visto por última vez.
La mochila, en manos de los investigadores
Otra de las novedades conocidas en las últimas horas es que los investigadores han recuperado la mochila escolar de Diego, que contenía sus objetos personales. Estos efectos se encuentran actualmente en manos de los agentes de Policía Judicial, que los están analizando como parte de la investigación.
La Policía no ha precisado dónde fueron localizadas las pertenencias para no comprometer las pesquisas. Se trata de la mochila que llevaba el menor, alumno del IES Sefarad de Toledo.
Diego, de 16 años, mide 1,64 metros y es de complexión delgada. En el momento de su desaparición vestía chándal, sudadera y llevaba una mochila de color negro.
El joven fue visto por última vez el martes 29 de septiembre. Desde entonces, un amplio dispositivo trata de localizarlo en Toledo, con especial atención al entorno del río Tajo y el Puente de San Martín.
