La Policía Nacional ha detenido a una persona y ha identificado a otras dos en una operación en la que se han intervenido casi 5.000 plantas de marihuana en dos plantaciones ubicadas en plena Serranía Baja de Cuenca.
Las actuaciones tuvieron lugar entre los días 2 y 24 de septiembre en Arguisuelas y entre Cardenete y Villar del Humo, con 3.055 y 1.800 plantas, respectivamente.
Los responsables habían establecido una infraestructura destinada al cultivo y a la vigilancia y mantenimiento de las plantas, con zonas de acampada ubicadas estratégicamente en lugares elevados desde los que podían mantener una visión directa sobre los cultivos y controlar los accesos cuando no estaban realizando las labores agrícolas.
Los agentes también localizaron sistemas de riego mediante balsas de almacenamiento de agua, extraída de los ríos Guadazaón y Cabriel.
La Policía Nacional ha destacado que esta infraestructura desplegada permitía mantener los cultivos en zonas alejadas de núcleos urbanos y de difícil acceso para evitar que fueran descubiertos.
Casi 4,5 millones
La cantidad y calidad de las plantas intervenidas hacen que el beneficio económico que habría obtenido la organización con las plantaciones desmanteladas podría situarse cerca de los 4,5 millones de euros.
Además del presunto delito de tráfico de drogas, a los investigados se les atribuyen un presunto delito de pertenencia a organización criminal y delitos contra el medio ambiente.
Asimismo, se detectaron indicios de la utilización de métodos prohibidos de caza durante el periodo en el que se desarrollaron los cultivos, ya que en una de las plantaciones fue localizada una cierva que habría sido abatida pocas horas antes de la intervención policial.
