Un trabajador del servicio de recogida de residuos de Hellín (Albacete) ha sido agredido durante el turno nocturno en el barrio del Calvario. Los hechos ocurrieron durante la madrugada del 2 al 3 de septiembre, en la calle Resucitado, cuando el conductor del servicio fue atacado mientras realizaba su trabajo.
UGT Servicios Públicos Albacete ha condenado la agresión y reclama al Ayuntamiento y a la empresa responsable del servicio que adopten medidas de seguridad inmediatas para proteger a la plantilla.
El sindicato sostiene que no se trata de un episodio aislado. Según denuncia, las agresiones y situaciones de riesgo se repiten cada verano en esta zona de Hellín.
Por este motivo, UGT reclama incluso la suspensión del servicio nocturno de recogida de residuos en el barrio del Calvario y recuperar la fórmula que, según recuerda, ya se aplicó en años anteriores: realizar la recogida durante la mañana.
"Esta situación se repite de forma reiterada durante todos los periodos estivales", señala el sindicato, que recuerda que el cambio de horario permitió entonces evitar que los trabajadores quedaran expuestos durante la noche o la madrugada a situaciones de riesgo que considera "previsibles y evitables".
UGT pide explicaciones
La organización sindical considera especialmente preocupante que se mantenga la recogida nocturna pese a conocer de antemano el problema existente en la zona.
Por ello, exige a la empresa que explique los motivos por los que se ha mantenido este horario y reclama al Ayuntamiento que intervenga para garantizar la seguridad de los trabajadores.
UGT recuerda además que el artículo 14 de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales establece el derecho de los trabajadores a una protección eficaz en materia de seguridad y salud y obliga a garantizarla en todos los aspectos relacionados con el trabajo.
También señala que la normativa exige evaluar los riesgos y planificar las medidas preventivas, así como revisarlas cuando cambien las condiciones de trabajo o se produzcan daños para la salud.
El sindicato reclama así que no se espere a una nueva agresión para modificar las condiciones del servicio y exige que se adopten medidas "adecuadas y suficientes" para evitar nuevos ataques.
Cáritas Albacete, en el contexto de proyectos de intervención comunitaria, menciona los barrios Calvario y Ribera de Hellín como "entornos multiculturales y desfavorecidos, con escasa participación de los vecinos y donde se desencadenan conflictos de diversa índole".
