La Policía Nacional ha detenido en Toledo a tres miembros de un grupo criminal especializado en robos en domicilios cuando se disponían a asaltar varias viviendas del barrio de Santa María de Benquerencia que previamente habían seleccionado al comprobar que, aparentemente, estaban vacías.
Los arrestados fueron sorprendidos in fraganti en el interior de uno de los bloques que habían elegido como objetivo. Días antes, habían utilizado una pequeña cantidad de vaselina en las cerraduras de las viviendas para comprobar si sus moradores entraban y salían con normalidad.
La investigación comenzó el pasado 4 de agosto, cuando vecinos de un bloque de Santa María de Benquerencia contactaron con el 091 para alertar de que el día anterior habían visto a tres personas ajenas al edificio que les habían generado desconfianza.
Marcador vaselina en una cerradura.
A la mañana siguiente, además, detectaron una sustancia sospechosa en el interior de las cerraduras de varias viviendas.
Los agentes desplazados hasta el lugar comprobaron que se trataba de vaselina utilizada como 'testigo'. El método consiste en depositar una pequeña cantidad en la cerradura y regresar días después: si permanece intacta, los delincuentes interpretan que nadie ha entrado o salido de la vivienda y que, por tanto, podría encontrarse vacía.
Hasta 27 viviendas marcadas
Tras recibir el aviso de los vecinos, la Policía Nacional realizó una batida por la zona y encontró rastros de la misma sustancia en otros seis portales, llegando a contabilizar hasta 27 viviendas marcadas.
Ante la posibilidad de que el grupo regresara para cometer los robos, los agentes establecieron un dispositivo policial en la zona. Tres días después, consiguieron localizar a dos de los integrantes cuando se disponían a actuar en uno de los portales que habían seleccionado previamente.
El tercer miembro del grupo se encontraba en las inmediaciones realizando labores de vigilancia, con el objetivo de alertar a sus compañeros ante una posible presencia policial.
La intervención de los agentes permitió detener a los tres sospechosos antes de que pudieran acceder a las viviendas y culminar los robos. Según la Policía Nacional, la colaboración de los vecinos fue clave para detectar el modus operandi y evitar que los delincuentes pudieran actuar.
Marcadores casi invisibles en las puertas
La Policía Nacional ha explicado que los grupos especializados en robos con fuerza en viviendas suelen actuar en dos fases. Primero seleccionan un bloque de pisos, acceden a su interior y colocan pequeños marcadores en las puertas de las viviendas.
En este caso utilizaron vaselina, aunque los delincuentes también pueden emplear hilos de silicona, pegamento o pequeños trozos de plástico que colocan entre la puerta y el marco. Estos elementos funcionan como 'testigos', ya que se rompen o caen cuando la puerta se abre.
En una segunda fase, los autores regresan al edificio para comprobar el estado de los marcadores. Aquellos que permanecen intactos son interpretados como viviendas que no están habitadas en ese momento y, por tanto, objetivos con menor riesgo de ser sorprendidos.
La Policía Nacional ha destacado que la alerta de los vecinos permitió actuar antes de que el grupo pudiera cometer los robos y evitar un elevado número de asaltos en viviendas de Toledo.
