El jurado popular ha declarado culpable de asesinato al hombre acusado de matar a su mujer en mayo de 2022 en Montemayor (Córdoba) y que tras darse a la fuga fue detenido en San Clemente (Cuenca). Después de casi dos semanas de juicio en la Audiencia de Albacete, los nueve miembros del jurado han tomado esta decisión por unanimidad.
El hombre, de origen rumano al igual que la víctima, se enfrenta a una pena de prisión solicitada por el fiscal de 25 años así como una petición de indemnizaciones de 100.000 euros a cada uno de los dos hijos, de 70.000 euros para cada uno de los progenitores de la víctima y 25.000 euros para cada hermana.
En la lectura del veredicto, el portavoz del jurado ha argumentado que no se considera demostrado que la asesinada mantuviese una relación sentimental con su sobrino, menor de edad, pese a la existencia de rumores. "Ningún testigo lo ha confirmado, más allá de la declaración de un amigo del acusado cuya declaración es incoherente y contradictoria", ha asegurado.
Los miembros del jurado han tomado esta decisión después de visualizar un vídeo que el testigo grabó a escondidas de esa supuesta infidelidad y que fue el detonante del ataque. Según ha relatado el portavoz, "si bien se ve una complicidad entre ambos, no queda claro que se estuvieran besando o dando un abrazo".
Relato de los hechos
El jurado considera probado que el acusado, el día que vio este vídeo, se enfrentó a su pareja en la vivienda que compartían con otros temporeros inmigrantes en el municipio cordobés.
La mujer intentó huir y buscar ayuda, pero fue alcanzada por el encausado en un camino a las afueras del pueblo y la apuñaló en "un ataque rápido y sorpresivo del que no pudo defenderse".
Acto seguido, el hombre la metió en el coche y la dejó malherida en la puerta de la casa. Allí confesó al resto de inquilinos que había "pinchado" a su mujer y que se iba a dar a la fuga.
En el informe forense, queda constatado que la pérdida de sangre que le supusieron esas puñaladas fue la causa de la muerte.
Argumentos de la defensa
El jurado no ha considerado los argumentos de la defensa, que solicitaba el atenuante de arrebato para que el delito fuese considerado homicidio. Los nueve miembros del jurado han apuntado que no queda demostrado que la presunta infidelidad lo llevara a "un estado de ira que afectaba su entendimiento y voluntad".
Ahora, con el veredicto encima de la mesa, tendrá que ser el tribunal quien se encargue de redactar la sentencia y aplicar la pena al acusado.
