El presidente de la Junta, Emiliano García-Page, ha anunciado que Castilla-La Mancha universalizará el Servicio de Medicina Nuclear “en los próximos dos años”, lo que supondría el cumplimiento del compromiso adquirido con la ciudadanía castellano-manchega en general y “con todo el sector relacionado con el tratamiento oncológico”, en particular, ha dicho el propio mandatario.

En consecuencia, y según este compromiso de Page, los hospitales de las cinco capitales de provincia de la Comunidad Autónoma dispondrán, en ese plazo, del equipamiento necesario para ofrecer esta prestación sanitaria encaminada al diagnóstico y tratamiento de enfermedades oncológicas, que afectan a “miles y miles de pacientes” de los que “hoy, afortunadamente, muchos salen adelante”, ha destacado.

“Hace escasamente unos años solo había Medicina Nuclear en un hospital y para una provincia en toda la región”, ha incidido el presidente García-Page en un vídeo difundido a través de sus redes sociales, al tiempo que ha remarcado que este compromiso cumplido responde a “algo que nos merecemos todos como potenciales usuarios del servicio”, pero que “sobre todo, se merece quien padece el drama de una enfermedad enormemente señalada en la conciencia de la Humanidad”.

Universalizando

Cabe recordar que, en 2015, año en que García-Page inició su primer mandato al frente del Gobierno autonómico, la mayoría de pacientes oncológicos se veían obligados a desplazarse no solo dentro, sino también fuera de la Comunidad Autónoma, para someterse a pruebas de detección y tratamiento de estas características que, en ese momento, solo prestaba el Hospital General Universitario de Ciudad Real.

“Sé que muchas regiones y muchas autonomías aún no disponen del servicio que tenemos nosotros y que estamos universalizando”, ha apuntado en alusión a una prestación que actualmente alberga también el nuevo hospital de Toledo y que llegará a Guadalajara, Albacete y Cuenca con la puesta en funcionamiento de los nuevos centros hospitalarios que allí se construyen y equipan actualmente.

“Es para lo que merece la pena pagar, verdaderamente, impuestos y contribuir entre todos a la solidaridad común”, ha rematado.