En España se abandonan cada día unos 800 animales, según los últimos datos de 2025 publicados por la Fundación Affinity. Dentro de esta problemática, los refugios y santuarios de fauna silvestre y doméstica operan al límite y dependen casi en exclusiva de donaciones privadas y voluntariado.
En el corazón de la Sierra de Gredos, justo en la frontera entre las provincias de Toledo y Cáceres, el Santuario Dharma busca personas interesadas en cuidar de sus más de 100 animales de 12 especies diferentes (perros, gatos, caballos, cerdos vietnamitas, ocas, cabras, aves, tortugas y hasta una suricata) a cambio de alojamiento y manutención gratuitas.
Este refugio, enfocado al rescate y la rehabilitación de mascotas y animales de granja que han sido maltratados o abandonados, dispone de 14 hectáreas de pastos y arbolado próximas al río Tiétar.
La suricata del refugio junto a un gato.
Fran y Sabela son los impulsores de este proyecto y buscan perfiles dispuestos a alojarse varias semanas o meses para que conozcan en profundidad la dinámica del santuario. No obstante, también ofrecen ayudarles durante unos pocos días y colaborar en labores puntuales de acondicionamiento, construcción o mantenimiento.
Tareas y turnos
Fran y Sabela en el refugio.
El voluntariado implica cuatro horas de ayuda al día, con un día libre a la semana para descansar o hacer turismo rural en la zona. En función de la condición física del voluntario, también se realizarán trabajos de bricolaje como construcción de vallado o establos. La jornada se divide en tres turnos:
- Turno de mañana (unas dos horas aproximadamente): apertura de casetas, recuento de animales, inspección visual de salud, reparto de comida y agua y limpieza.
- Turno de tarde (30 a 40 minutos): alimentación específica para animales con dietas especiales como la suricata y revisión de bebederos.
- Turno de anochecer (60 minutos): alimentación de perros y gatos, resguardo de toda la fauna en sus casetas, recuento final y llenado de bebederos.
Desde el Santuario Dharma se ofrece a los voluntarios hospedaje en una habitación compartida y pensión completa durante la estancia, uso gratuito de lavandería e internet y servicios de transporte.
Cerdo vietnamita en el Santuario Dharma.
Requisitos y normas
Para garantizar un desarrollo satisfactorio de la experiencia, establecen varios requisitos básicos como ser mayor de edad (o contar con autorización de tutores legales), hablar español fluido y viajar de forma individual (no se aceptan parejas ni animales de compañía propios).
Al ser una iniciativa basada en el respeto animal, exigen durante toda la estancia que no se consuma ningún producto de origen animal respetando su estilo de vida vegano. De igual forma está prohibido consumir tabaco, vapeadores, alcohol o drogas en todo el santuario.
Advierten que el trabajo con animales está exento de confort y comodidad. "Te vas a mojar y ensuciar. Trae ropa a la que no le tengas cariño, así como gafas de sol, crema solar, antimosquitos y tapones porque los gallos cantan durante la madrugada", explican en el anuncio.
Voluntarias como Gabriela destacan de forma muy positiva el programa: "Es un lugar precioso. Fran y Sabela hacen la convivencia muy agradable y se nota que su prioridad es el bienestar del refugio". Por su parte, otra usuaria señala que "es como un pequeño hogar en la montaña" y que "el trabajo es sencillo y gratificante".
Los interesados en esta experiencia de voluntariado pueden consultar toda la información y presentar su solicitud a través de la web del Santuario Dharma o en su perfil oficial en Worldpackers.
El futuro incierto de los santuarios
Los dos Reales Decretos sobre núcleos zoológicos que plantea el Gobierno de España podrían obligar a centros como Dharma a cumplir con las mismas exigencias administrativas que las explotaciones ganaderas o dejarlos en un limbo legal.
Como respuesta, más de 30 refugios de toda España han firmado un manifiesto para exigir el reconocimiento legislativo de los santuarios de animales.
