"Cosas que aquí parecen normales, para la gente de donde yo vengo pueden ser un sueño y eso es lo que quiero mostrar en mis vídeos". Detrás de estas 32 palabras hay una historia con nombre y apellidos: Jackson Fredick.
Este joven de 27 años, natural de Tanzania, se mudó este verano a Ciudad Real por amor y, sin pensarlo, se ha convertido en el embajador de la cultura manchega del momento en redes sociales (@jackie8_), donde acumula miles de seguidores.
Desplegando su castellano, Jackson desgrana su corta biografía en España a este diario: "Vine a Ciudad Real para visitar a mi novia, que vive aquí. En principio, iba a ser un viaje corto, de solo un par de meses. Pero cuando llegué a La Mancha, me sorprendieron los servicios sociales, la cultura y sobre todo, la amabilidad de la gente".
Jackson en la plaza de toros de Ciudad Real animando a la Selección Española durante el mundial de fútbol.
Conoció a su media naranja manchega mientras ella se encontraba de viaje en África. Ese flechazo le motivó a cruzar todo un continente para convivir con ella en la capital ciudadrealeña. Desde un supermercado Mercadona hasta una fuente de agua potable, cualquier detalle corriente en una ciudad de occidente para él es un regalo.
Fascinado, decidió documentarlo todo con su teléfono móvil. "Veía todas esas cosas que desde pequeño solo había imaginado o visto en la televisión, sentía algo increíble. Decidí compartir cada momento con mi madre, mi familia y con todo el mundo", afirma.
En esos vídeos dedicados a su progenitora, Jackson suele elegir de fondo la mítica canción "Un beso y una flor" de Nino Bravo. Esa inocencia y asombro, propios de un niño, sumado a muletillas que ya ha hecho propias como "¡Aaah, mamá..!" o "Muy amable, muy hermoso", Jackson Fredick o Jackie8_ se ha ganado el cariño del público digital.
Pese a que su viaje a Europa no estaba premeditado, él ya estaba preparado. "Trabajé duro para tener unos ahorros, así que de momento estoy viviendo de ese colchón mientras busco una oportunidad laboral en mi ámbito profesional".
Jackson en Ciudad Real.
Es licenciado en el grado universitario de Seguros y Protección Social y aunque de momento no ha encontrado una vacante, ya se encuentra en situación regular administrativamente. "Recientemente he obtenido mi permiso de residencia y trabajo".
Desde que aterrizó en Ciudad Real en junio de 2026, su integración en las costumbres locales ha sido rápida. Las fiestas populares como la Pandorga o la Fiesta del Vino de Valdepeñas tienen ya un hueco en su corazón. Además, se declara un amante de la gastronomía autóctona: "Me encanta la tortilla y la paella, pero las migas son lo mejor".
El campamento de la Playa del Trampolín de Ceuta tras la crisis migratoria.
"Lo de Ceuta no me gusta"
Al valorar el contexto migratorio de España, Jackson lamenta lo ocurrido en Ceuta tras la entrada masiva de miles de personas los pasados 30 y 31 de julio. "Lo ocurrido en Ceuta es algo malo y no me gusta. Creo que situaciones así perjudican la imagen de los que venimos de forma legal, trabajamos, cumplimos las leyes y pagamos impuestos".
"Espero que el Estado encuentre una manera de garantizar la seguridad y el orden", añade. En este sentido, el joven de Tanzania brinda un consejo para quienes migran a la península ibérica. "La gente te acepta si te integras, respetas su cultura y participas en sus fiestas".
Mientras nada se lo impida, su deseo es exprimir cada gota que le brinda su querida Ciudad Real. "No fue una decisión fácil decirle a mi familia que estoy pensando en quedarme aquí y no volver a Tanzania en un tiempo", sentencia.
