El empresario José Barroso Martín (Toledo, 1954), dueño de Mazapanes Barroso, ha fallecido a los 72 años de edad en un hospital de la Comunidad de Madrid tras décadas ligado a la producción y comercialización de uno de los dulces más característicos de la provincia toledana: el mazapán artesano.
Barroso Martín asumió en 1976, tras el fallecimiento de su padre, José Barroso Aguado, la actividad de un negocio familiar cuya historia se remonta a mediados del siglo XIX. Desde entonces estuvo al frente de una empresa que ha mantenido durante generaciones la elaboración artesanal de este dulce tradicional.
Su cuerpo está siendo velado en el tanatorio de Toledo y será enterrado mañana jueves. Deja viuda y dos hijos.
La propia compañía explica en su historia que la actividad comenzó "a mediados del siglo XIX bajo la dirección de Santiago Camarasa", en el casco antiguo de Toledo, concretamente en el número 12 de la calle Núñez de Arce, en la conocida como Casa de la Moneda de Toledo, actual sede del Consejo Consultivo de Castilla-La Mancha.
A comienzos del siglo XX, Ángel Barroso Gamero adquirió el negocio, que mantuvo hasta su fallecimiento en 1931. Fue entonces cuando su viuda, Dolores Aguado Castellanos, y sus hijos asumieron la propiedad y continuaron la actividad bajo la denominación de "Viuda e Hijos de Ángel Barroso".
Tras la muerte de Dolores Aguado en 1948, sus hijos Ángel y José Barroso Aguado continuaron con la empresa hasta 1954. Ese año se produjo la separación de los hermanos y José Barroso Aguado prosiguió por su cuenta con la tradición familiar de fabricación de mazapán, actividad que mantuvo hasta su muerte en 1976.
Fue entonces cuando su único heredero, José Barroso Martín, tomó las riendas del negocio.
De Toledo a Olías del Rey
Con Barroso Martín al frente, la empresa pasó a denominarse Mazapanes Barroso S.L. y trasladó sus instalaciones a Olías del Rey, donde continúa actualmente su actividad.
La compañía ha mantenido desde entonces el carácter artesanal que ha marcado su trayectoria. Según explica en su página web, conserva "la misma técnica y formulación artesanal de sus antepasados y misma calidad de este dulce, típico de Toledo".
La firma se reivindica como una empresa pionera en la fabricación de mazapán y destaca su apuesta por preservar "la tradición en su elaboración" y el trabajo de los maestros artesanos que han mantenido esta actividad a lo largo de su historia.
La propia empresa señala a José y Juan Barroso Moreno, hijos de José Barroso Martín, como los encargados de recoger el testigo de una tradición familiar con más de siglo y medio de historia.
Desde EL ESPAÑOL de Castilla-La Mancha acompañamos en el sentimiento a los familiares y amigos de José Barroso Martín. DEP.
