No por ser relativamente habitual en una ciudad como Toledo deja de ser llamativo. Unas obras para construir un bloque de vivienda en una parcela situada entre la avenida de América y la calle Paraguay del barrio de Santa Teresa ha destapado la existencia de restos humanos de un cementerio de la época islámica.
Así lo ha confirmado a EL ESPAÑOL de Castilla-La Mancha Manuel Feito, gerente de la constructora Cotolma, que ha explicado que la presencia de estos restos funerarios quedó registrada en un estudio previo con georradar encargado por la empresa ante la constancia documentada de la existencia del camposanto en esta zona.
Concretamente, Feito ha señalado que se localizaron "cuatro o cinco" cuerpos que procederán a retirar un equipo de arqueólogos. De hecho, este martes se estaban llevando a cabo las labores para proceder con el desenterramiento del primero de los esqueletos.
Una imagen poco habitual que ha sorprendido y ha despertado la curiosidad de muchos toledanos y vecinos del barrio cuando paseaban por el lugar.
"Se trata de un procedimiento habitual", ha señalado el gerente de Cotolma, quien ha recordado que una vez que se localizan los cuerpos, los arqueólogos se encargan de retirarlos siguiendo los protocolos y trasladarlos al museo de Santa Cruz, donde los profesionales de la Junta de Comunidades proceden a su catalogación.
Parcela en la que se han hallado los restos.
Esta situación no es nueva para Cotolma. Como ha recordado Feito, en las obras de las otras dos promociones que han llevado a cabo en el lugar, también aparecieron enterramientos que fueron tratados de la misma manera.
Zona de enterramientos
Santa Teresa y también el barrio San Antón eran puntos habituales de enterramientos extramuros en el Toledo tardorromano y medieval, según ha quedado recogido en varios trabajos como los liderados por los investigadores Sergio Isabel, Aicha Fernández o Arturo Ruiz-Taboada.
La lógica de la elección de estos lugares es que durante este periodo histórico, el terreno sobre el que reposan hoy estos barrios toledanos eran lugares sin construir. De hecho, en la mayoría de los casos las construcciones no aparecieron hasta el siglo XX.
De ahí que periódicamente aparezcan asentamientos funerarios de este estilo. Quizá, el más importante de todos los hallados en los últimos tiempos haya sido el que se encuentra en las inmediaciones de la parcela en la que tenía previsto levantarse el edificio Quixote Crea, en la avenida General Villalba, donde fueron localizadas alrededor de 1.500 tumbas.
Más allá de apariciones de cadáveres, el hallazgo de elementos patrimoniales es otra de las situaciones habituales cuando las máquinas comienzan a remover tierra en Toledo. A pocos metros de esta parcela, en el solar que acoge el aparcamiento de Santa Teresa, las obras de adecentamiento destaparon dos muros de la época romana en una zona que, recordemos, se encuentra próxima al yacimiento arqueológico de Vega Baja.
