El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, visitó por sorpresa la localidad toledana de Noblejas este viernes 25 de septiembre para conocer el desarrollo del proyecto Noblejas Industrial. Fuera de la agenda, el líder socialista visitó una churrería/cafetería regentada por una familia natural de Marruecos.
El Abuelo Chocolate, así se denomina este local ubicado en la plaza Manuel García Oliva que combina clásicos del desayuno español como los churros con chocolate con recetas caseras marroquíes como la pastela de pollo o la chebakia (dulce típico con miel y sésamo muy consumido en Ramadán) y tostas variadas.
"Es un verdadero honor recibir al señor Pedro Sánchez, es un orgullo abrirle nuestras puertas y compartir con usted un pedacito de nuestro pueblo, de nuestra gastronomía y de la ilusión con la que trabajamos cada día", expresan desde su cuenta de redes sociales gestionada por Bouchra Elmar.
Tortitas de mil agujeros con mantequilla, miel o chocolate que sirven en el local.
En su perfil de Instagram, comparten con orgullo sus elaboraciones diarias. "Un bocado y estás en Marruecos… sin maleta ni billete", aseguran sobre su tortita esponjosa que recomiendan acompañar con té moruno.
El paso de Sánchez por Noblejas dejó dos realidades muy distintas. A su llegada, un grupo de vecinos increpó e insultó al presidente del Gobierno, mientras que en su entrada al edificio consistorial municipal, Sánchez saludó cariñosamente y se hizo fotos con los presentes.
Pedro Sánchez en su visita a Noblejas (Toledo).
Este pueblo es uno de los pocos bastiones de Pedro Sánchez en la provincia de Toledo. Su alcalde, Agustín Jiménez Crespo, lleva 43 años gobernando de forma ininterrumpida y durante su extenso mandato se ha mostrado afín a las ideas y proyectos del presidente del Ejecutivo nacional.
