El Gobierno de Castilla-La Mancha culminará el proyecto de encauzamiento del arroyo de La Degollada a su paso por Cobisa (Toledo) con una segunda fase de obras que supondrá una inversión de 1,4 millones de euros.
La actuación, que se licitará antes de que termine este año, permitirá completar la infraestructura diseñada para proteger al municipio frente a las recurrentes inundaciones que lleva años padeciendo. Las últimas, ocurridas en septiembre de 2021, dejaron numerosas casas y negocios anegados.
El impulso definitivo llega después de que este jueves el Diario Oficial de Castilla-La Mancha (DOCM) haya publicado el convenio de colaboración firmado entre la Consejería de Desarrollo Sostenible y el Ayuntamiento de Cobisa para financiar y ejecutar esta nueva fase.
La consejera de Desarrollo Sostenible, Mercedes Gómez, ha explicado que las obras servirán para "dar una solución definitiva a la canalización por debajo de la rotonda de enlace de la autovía CM-40 con la carretera TO-3100, a la salida del municipio", además de completar todo el recorrido del nuevo encauzamiento del arroyo que atraviesa el casco urbano.
Con esta ampliación, la inversión global destinada a esta infraestructura alcanzará los 7,7 millones de euros, financiados por la Junta de Comunidades, el Ayuntamiento y fondos europeos.
Dos kilómetros de canalización
La segunda fase permitirá prolongar la nueva canalización hasta completar un recorrido cercano a los dos kilómetros.
El trazado discurre por puntos estratégicos del municipio, como el Camino de la Dehesilla, la calle Veguilla, la travesía hacia la carretera de Toledo y la rotonda de enlace con la CM-40, hasta conectar de nuevo con el cauce natural del arroyo, aguas abajo de la antigua depuradora.
El proyecto también contempla la construcción de un gran arenero capaz de retener arena y otros sólidos antes de que el agua entre en la canalización, una infraestructura que mejorará el funcionamiento del sistema durante episodios de lluvias intensas.
Según ha destacado Gómez, la actuación sustituye la antigua canalización por otra formada por marcos de hormigón de entre tres y cinco metros de anchura, incrementando de forma notable su capacidad para evacuar el agua.
La consejera ha recordado que el objetivo de esta actuación es ofrecer una solución permanente a un problema histórico de Cobisa, especialmente después de las graves inundaciones registradas en 2021.
"Estamos aprovechando al máximo las fuentes de financiación propias y europeas para mejorar la gestión del ciclo integral del agua, pero también para dar soluciones definitivas a problemas históricos como las inundaciones que vivieron los habitantes de Cobisa", ha afirmado.
Una vez concluida esta segunda fase, el nuevo encauzamiento permitirá conducir las aguas pluviales hacia el cauce natural del arroyo de La Degollada sin poner en riesgo las zonas habitadas, reforzando la protección del municipio frente a fenómenos meteorológicos extremos como danas.
