La Archidiócesis de Toledo ha adoptado una medida excepcional ante la grave situación provocada por los incendios forestales de Burgohondo (Ávila) y la Sierra Oeste de Madrid, que afectan al centro peninsular.
El arzobispo de Toledo, Francisco Cerro Chaves, ha dispensado del precepto de asistir a misa este domingo a los fieles que se vean afectados por la emergencia y por la mala calidad del aire derivada del humo.
La decisión llega en una jornada de sábado especialmente complicada para la provincia, con la declaración de emergencia de interés nacional ampliada a Toledo, la activación del nivel 3 de respuesta en Castilla-La Mancha y la evacuación de 11 localidades del oeste toledano por el avance de los incendios procedentes de Ávila y Madrid.
En un decreto firmado este sábado, el arzobispo exime de la obligación de acudir a la eucaristía dominical "a los enfermos, las personas de avanzada edad y todos aquellos fieles que deban permanecer en sus domicilios en las poblaciones afectadas por la mala calidad del aire", siguiendo las "recomendaciones de las autoridades sanitarias y de Protección Civil".
La Archidiócesis de Toledo recomienda a quienes no puedan acudir a los templos que participen en la misa "a través de los medios de comunicación" y que dediquen "un tiempo a la oración personal y en familia", así como a la lectura de la Palabra de Dios.
Mientras dure la alerta
La medida tendrá carácter temporal y permanecerá vigente mientras continúen las actuales circunstancias de alerta ambiental y las recomendaciones oficiales de permanecer en casa.
El decreto de monseñor Francisco Cerro concluye con un llamamiento a la oración "por los afectados, por los enfermos y por la pronta extinción de los incendios", además de pedir por la seguridad de todos los efectivos de emergencias y extinción que trabajan sobre el terreno.
