El Sindicato de Médicos, Facultativos Especialistas de Área y Residentes (SIMEFYR) ha convocado una concentración este viernes 24 de julio a las puertas del Hospital Universitario de Toledo (HUT) para protestar contra la decisión de la dirección del centro sanitario de "obligar" a médicos especialistas de distintos servicios a realizar guardias en las Urgencias.
La organización sindical asegura que esta medida está generando una "angustia vital" entre los profesionales y advierte del "riesgo en la seguridad de los pacientes".
La protesta se celebrará entre las 12:00 y las 12:15 horas en la entrada principal del hospital. Durante la concentración, SIMEFYR ofrecerá una rueda de prensa para explicar los detalles de lo que califica como un "plan de movilidad funcional encubierto" impuesto por la gerencia del Hospital Universitario de Toledo, centro público gestionado por el Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam), "en contra de la legalidad vigente".
Según denuncia la organización, desde el pasado 7 de julio médicos de especialidades como Neurología, Medicina Interna, Geriatría, Aparato Digestivo, Neumología, Cardiología, Endocrinología, Nefrología, Cirugía General, Oncología Médica y Reumatología están siendo destinados a cubrir puestos de guardia en las Urgencias.
El sindicato sostiene que estas guardias "siempre se han cubierto con personal médico específicamente formado" para la atención urgente y critica que ahora se obligue a especialistas a atender patologías de todo tipo para las que, aseguran, "no están preparados".
Como ejemplo, explica que un médico especialista en Aparato Digestivo debe hacerse cargo de pacientes con cualquier urgencia médica, una situación que, según afirma, provoca una importante presión psicológica entre los facultativos y puede afectar a la seguridad asistencial.
Denuncia judicial
Además, informa de que el pasado 10 de julio presentó una denuncia en los juzgados de Toledo contra la orden dictada por la gerencia del Hospital Universitario de Toledo.
El pasado 3 de julio, UGT también presentó una denuncia ante la Inspección de Trabajo al considerar que la decisión supone una modificación "unilateral y sustancial" de las condiciones laborales de los facultativos.
La organización sindical advirtió de que el incremento de jornada y de carga asistencial podría comprometer tanto los derechos laborales de los profesionales como la calidad y la seguridad de la asistencia sanitaria, al entender que la fatiga aumenta el riesgo de errores en un servicio especialmente exigente.
CSIF fue el primero en alertar
Dos días antes, el 1 de julio, CSIF ya había denunciado públicamente que la gerencia del Hospital Universitario de Toledo había comenzado a destinar médicos de planta y de quirófano al servicio de Urgencias para paliar la falta de facultativos durante el verano.
El sindicato calificó la medida de "inaceptable" y "precipitada" y la vinculó a la falta de planificación de las vacaciones estivales y al déficit estructural de médicos que, según aseguró, arrastra el servicio de Urgencias.
Además, reclamó al Sescam la contratación de más facultativos y la retirada de una reorganización que, a su juicio, también perjudica la actividad ordinaria de consultas, planta e intervenciones quirúrgicas.
La respuesta del hospital
Ante las críticas sindicales, fuentes del Hospital Universitario de Toledo defendieron que se trata de "una medida reorganizativa temporal" destinada a cubrir las sustituciones de profesionales durante el periodo estival.
El centro aseguró que los médicos desplazados atienden únicamente patologías relacionadas con su ámbito de conocimiento y sostuvo que la reorganización responde a la obligación de garantizar "una asistencia sanitaria efectiva, continua, segura y de calidad".
Asimismo, la gerencia afirmó que se respetan las competencias propias de cada especialidad y que la medida está motivada por "razones asistenciales objetivas", preservando en todo momento la seguridad clínica de los pacientes.
