Por el exitoso programa 'Cifras y letras' de Televisión Española han pasado concursantes que serán recordados por sus increíbles habilidades o por llevarse grandes premios como Carlos Rodríguez, Álvaro Gamboa o José Antonio Montalbán.
El último en colarse en este preciado olimpo del histórico concurso de RTVE ha sido Ángel Díaz del Cerro, natural de Pantoja (Toledo). Este ingeniero químico de 31 años no solo ha conseguido recientemente un premio acumulado de 13.000 euros tras una racha de 15 victorias consecutivas, sino que ha cumplido un sueño de la infancia.
Para aquellos que viven fuera de la televisión, 'Cifras y letras' es una competición de agilidad mental en la que dos participantes se enfrentan en dos tipos de retos: en las cifras, deben combinar seis números mediante operaciones básicas (suma, resta, multiplicación y división) para obtener un resultado exacto o aproximarse lo máximo posible en 45 segundos; en las letras, deben formar la palabra más larga utilizando un conjunto de nueve vocales y consonantes.
Ángel en el programa 'Cifras y letras'.
Para entender su éxito hay que rebobinar dos décadas. "Cuando era pequeñito siempre lo veía y me picaba en casa. Cogía el cuaderno, hacía las cifras e intentaba sacar las palabras más largas y eso", cuenta en conversaciones con EL ESPAÑOL de Castilla-La Mancha.
De la mano de Elisenda Roca en La 2, 'Cifras y letras' se convirtió en un icono de la cultura española de los años 90. Después siguió triunfando hasta 2013 en canales autonómicos como Telemadrid o Canal Sur.
11 años después, RTVE recuperó el formato en enero de 2024 con Aitor Albizua acompañado por Elena Herraiz y David Calle como expertos en letras y cifras, respectivamente. "Cuando volvió hace dos años, decidí apuntarme porque la verdad es que me encantaba", explica.
El proceso de selección está al nivel de la competición. Según detalla el ingeniero toledano, en el casting "te hacen cinco pruebas de cifras, cinco pruebas de letras y cuatro duelos". Su entrenamiento durante años le sirvió para superar con creces esta barrera inicial y el 26 de noviembre compitió por primera vez.
Ángel aclara que la realidad de la televisión es muy diferente a lo que el espectador percibe desde el sofá. El programa es un falso directo y "grabas dos días a la semana, cuatro programas por día", revela. Un ritmo de grabación que facilita su compatibilidad con la vida laboral, pero que supone una gran exigencia no solo intelectual, sino física y mental.
"Tienes que gestionar muy bien el cansancio mental. Yo intentaba descansar bien entre programas, desconectar un poco también cuando llegas a casa porque acabas hasta el gorro de números y letras", confiesa entre risas.
Cómo se prepara
La preparación de Ángel durante estos meses ha sido eminentemente práctica. De 8:00 a 17:00 horas ejerce como ingeniero en Madrid y en las horas restantes del día practicaba en la aplicación oficial de 'Cifras y letras' y otras herramientas tecnológicas.
Sin ningún tapujo, Díaz del Cerro afirma que recurrió a la inteligencia artificial para simular situaciones reales y afinar su agilidad mental: "Me preparé bastante con ChatGPT sobre todo para la prueba final con la que te puedes llevar el bote". Al hilo, desgrana que elegía temáticas y pedía a la IA que le fuera proponiendo palabras de esas temáticas.
Ángel en 'Cifras y letra'.
Al plantearle la comparación con otros concursos como Pasapalabra, el toledano destaca la accesibilidad de 'Cifras y letras'. "Al final se basa en construir palabras que todo el mundo sabe y en operaciones básicas como sumar. Todo el mundo puede jugar", destaca.
Pese a ello, no cierra las puertas al programa de Telecinco. "No lo descarto ahora que me ha entrado el gusanillo", aunque es consciente de que si decide presentarse a Pasapalabra "tendría que prepararme y estudiar porque la gente que está dentro está muy preparada", añade.
Tras ser eliminado en el programa 16, Ángel ha puesto el nombre de Pantoja en lo más alto de la televisión. "Siempre estoy muy orgulloso de mi pueblo allá donde voy", asegura. La reacción de sus vecinos, el alcalde y el resto de instituciones locales ha sido abrumadora, "menos mal que no me he llevado el bote, sino ponen una pantalla gigante en la plaza", bromea.
Después de todo, Ángel se queda con la experiencia, el dinero ("13.000 euros está bastante bien") y, sobre todo, con la satisfacción de haber competido al máximo en el plató que admiraba desde pequeño. "Es un sueño cumplido, la verdad", concluye.
