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El Ayuntamiento de Toledo ha detectado un "error técnico" en el borrador del nuevo Plan de Ordenación Municipal (POM) remitido el pasado martes, 10 de febrero, a la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha.

Según han confirmado fuentes municipales a este medio, el Consistorio ya ha enviado un segundo documento "corregido" que rebaja sustancialmente las previsiones residenciales, pasando de las 31.153 viviendas iniciales a un total de 17.001, lo que supone una reducción del 46%.

Este nuevo borrador se ha enviado al Gobierno autonómico este lunes, 16 de febrero, apenas seis días después de la entrega del primer documento. No obstante, este periódico no ha podido confirmar todavía que la administración regional haya acusado recibo de esta segunda versión del futuro planeamiento urbanístico de la ciudad.

La primera versión del documento, diseñada por el urbanista José María Ezquiaga bajo un contrato público de 800.000 euros y en colaboración con los servicios municipales de urbanismo, contemplaba el desarrollo de 14 sectores para albergar a 77.884 nuevos habitantes. Estos datos, revelados por este medio de comunicación, se habían convertido en uno de los aspectos más polémicos y criticados por diversos sectores de la ciudad.

Tras la entrada del primer texto en el registro de la Junta, el Ayuntamiento ha alegado la existencia de una errata técnica, sin especificar su origen concreto. La corrección enviada se centra principalmente en el número de viviendas en proyección, alineándose ahora con las cifras defendidas por el alcalde de Toledo, Carlos Velázquez, quien en reiteradas ocasiones había situado el crecimiento de la ciudad en el entorno de los 16.000 inmuebles.

Versión 1 del documento, remitida a la Junta el 10 de febrero.

Versión 2 del documento, remitida el 16 de febrero a la Junta.

Esta segunda versión del plan elimina los gráficos de referencia sobre la estimación de habitantes y ajusta la cifra de viviendas proyectadas a 17.001. Este cambio representa un recorte sustancial respecto a la propuesta original que ya obra en poder del Gobierno de Castilla-La Mancha.

A pesar de esta reducción en la densidad residencial, el número de sectores destinados a suelo urbanizable se mantiene invariable en 14. Asimismo, la superficie total a recalificar apenas registra una variación mínima, descendiendo de las 967,84 hectáreas del primer documento a las 958,64 hectáreas contempladas en el texto actual.

La edificabilidad baja de 4.443.336 metros cuadrados, estimados inicialmente, a 3.018.652 metros cuadrados, lo que supone cerca de 1,5 millones menos.

Pinedo, Ramabujas, Huerta del Rey...

El Ayuntamiento ha modificado parámetros clave como el coeficiente de edificabilidad en los sectores más controvertidos. Un ejemplo destacado es Pinedo, cuya primera memoria preveía 7.257 nuevas viviendas y que, en esta rectificación, se ve limitado a 1.824, al pasar de un coeficiente de edificabilidad de 0,40 a 0,11.

Este desarrollo resulta especialmente sensible dado que fue uno de los ejes centrales del POM de 2007, anulado por el Tribunal Supremo en 2018 por falta de transparencia. Tras haber desaparecido del avance de 2022, el sector de Pinedo regresa ahora al mapa urbanístico.

En el segundo documento, aunque la superficie de suelo recalificado en Pinedo permanece intacta con 218,96 hectáreas, la revisión a la baja del coeficiente de edificabilidad ha permitido reducir notablemente el número de viviendas proyectadas.

Esta estrategia de reducción de densidad se ha aplicado de forma generalizada en otros desarrollos de la ciudad. Entre las zonas afectadas por esta decisión, se encuentran la Casa de Campo, en dirección a Azucaica, un área actualmente consolidada con chalés individuales. También se ha aplicado en Huerta del Rey, en el barrio de Santa Bárbara, un sector que figura "en estudio" y cuya continuidad en el POM definitivo no está garantizada.

Igualmente, el ajuste afecta al futuro desarrollo de Ramabujas, ubicado en el Polígono, más allá del Barrio Avanzado en dirección a La Hípica. En la práctica, el Consistorio ha retocado todos los ámbitos de desarrollo, sustituyendo el coeficiente lineal del 0,40 que presentaban todos los sectores en el primer documento por cifras diferenciadas para cada zona en el segundo.

El nuevo texto supone un compromiso técnico que fija el techo máximo en 17.001 viviendas, alejándose de las 31.153 planteadas inicialmente.

Esta última cifra es la que consta todavía, de manera pública, en la plataforma de expedientes medioambientales de la Junta de Comunidades, organismo que debe otorgar el visto bueno ambiental para proseguir con un expediente que marcará el desarrollo de Toledo durante las próximas décadas.