El próximo 24 de febrero se ha convocado una concentración en el CEIP Pedro Melendo García de Olías del Rey (Toledo) tras los "episodios violentos" por parte de un alumno sobre varios de sus compañeros que fueron denunciados esta semana por Marta Vázquez, madre de una niña de 6 años que cursa 1º de Primaria en dicho centro.
Según la madre, su hija y otros menores han sufrido golpes, empujones, patadas, lápices clavados en el cuello, mochilas rotas y meriendas pisoteadas. La profesora tuvo que ordenar al resto de alumnos que "salieran corriendo" mientras los niños pedían auxilio por los pasillos.
Por ende, los convocantes claman por defender la inclusión educativa para "que todos los niños y niñas estén protegidos y atendidos como merecen". A las 10:00 horas se ha fijado esta movilización que exige "apoyos reales, profesionales suficientes y condiciones adecuadas".
Cartel de la concentración.
Al hacerse públicos los hechos, desde la Consejería de Educación de Castilla-La Mancha aseguraron que actuaron "de manera inmediata y continuada" desde el momento en que la Inspección de Educación tuvo conocimiento de la situación.
Fuentes de la Consejería ensalzaron la labor del delegado provincial, José Gutiérrez, quien recibió personalmente a las familias y propuso la dotación completa de un recurso de Pedagogía Terapéutica.
Testimonio de la madre
Según Marta Vázquez, a finales de octubre y principios de noviembre se incorporó un Maestro de Pedagogía Terapéutica (PT) que ha permitido contener parcialmente la situación.
Sin embargo, "tras meses de silencio y respuestas evasivas por parte de la administración educativa, me veo obligada a acudir a los medios para dar visibilidad a esta situación que considero de extrema gravedad", afirmó la madre a este diario a través de un comunicado.
Marta Vázquez expresó que la comunidad educativa del CEIP Pedro Melendo García no ha obtenido soluciones satisfactorias pese haber enviado escritos a la dirección del centro, Inspección Educativa, la Delegación Provincial de Educación, al consejero Amador Pastor e incluso al presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page.
Con la vuelta de las vacaciones de Navidad en enero, apuntó que los recursos se redujeron y los incidentes volvieron a producirse. La familia afirmó que la situación es tal que varios niños, incluida su hija, han necesitado atención psicológica.
"La pregunta que nadie responde es: ¿dónde termina el derecho a la inclusión y empieza el derecho de una niña de 6 años a su seguridad física y emocional?", concluyó la madre.
