El Ayuntamiento de Toledo ha entregado a la Junta de Castilla-La Mancha el avance del nuevo Plan de Ordenación Municipal (POM). El documento, de 448 páginas, define la estrategia urbanística de la capital para los próximos 20 años. El proyecto ha sido diseñado por el urbanista José María Ezquiaga bajo un contrato de 800.000 euros.
La prioridad es recuperar la seguridad jurídica y adaptarse a la realidad actual. Tras la anulación del POM de 2007 por el Tribunal Supremo en 2018, por falta de transparencia, la ciudad funciona con un planeamiento de 1986. Esta situación ha comprometido el crecimiento de la capital además de situarla en cierta indefinición estratégica.
El borrador actual apuesta por un modelo de cohesión para "coser" la dispersión urbana. Lo hará mediante el desarrollo de 14 sectores de suelo urbanizable, que incluyen 'barrios intermedios' pero también el ensanche de los extremos de la ciudad, desde La Legua hasta el Polígono.
Las cifras del proyecto son ambiciosas. El documento contempla la construcción de 31.153 nuevas viviendas —pese a que hasta ahora se había hablado públicamente de la mitad— para dar cabida a unos 78.000 nuevos vecinos. De ejecutarse en su totalidad, Toledo alcanzaría los 165.000 habitantes, una dimensión demográfica similar a la de Albacete en la actualidad.
Estas son las claves del proyecto al que ha tenido acceso EL ESPAÑOL de Castilla-La Mancha:
Estimación de edificabilidad y número de viviendas en los sectores de suelo urbanizable contemplado en el documento enviado a la Junta.
1. Mapa del crecimiento con 14 nuevos sectores. El plan contempla 967,84 hectáreas de nuevo suelo urbanizable (un 4,18% del término municipal). Los desarrollos se dividen en 14 áreas estratégicas: El Observatorio, Fábrica de Papel, La Peraleda, Conexión San Bernardo-La Legua, Conexión Valparaíso, AVE-Huerta del Rey, Azucaica, Ampliación del Polígono Industrial, Ramabujas, Azucaica Sur, Abadía Oeste, Este Urbanización Casa de Campo, Ampliación Polígono Residencial y Pinedo.
2. La Peraleda será el gran desarrollo residencial. El nuevo barrio en la zona del recinto ferial actual se consolida como la zona de mayor expansión de futuro POM. Con 102,58 hectáreas, albergará 5.099 viviendas (el 16,37% del total proyectado). Su ubicación privilegiada la convierte en la "joya de la corona" del nuevo urbanismo toledano, aunque sobre ella sobrevuela el riesgo de ser zona inundable.
3. El regreso de Pinedo, donde se proyectó un campo de golf y 5.000 viviendas. Tras desaparecer del avance de 2022, el sector de Pinedo vuelve al mapa. Es la zona con mayor capacidad de carga, con 218,96 hectáreas para 7.257 viviendas y más de 18.000 vecinos. Al ser visible desde el Casco Histórico, el plan exige que su densidad y zonas verdes no generen impacto paisajístico negativo. Se propone, además, un nuevo enlace con la A-42 para garantizar la movilidad.
4. El Barrio Avanzado y Ramabujas. El barrio del Polígono sumará nuevos sectores, uno de ellos denominado Ramabujas, ubicado junto al Barrio Avanzado en dirección a La Hípica. Prevé 44 hectáreas, 1.473 viviendas y más de 3.600 residentes.
5. Huerta del Rey y la sospecha de la inundabilidad. Ubicado al norte de la estación de tren, este sector de 58,74 hectáreas se califica como "zona en estudio". Al ser terreno inundable (periodo de retorno de 500 años), su viabilidad definitiva dependerá de estudios hidrológicos y del trámite ambiental, indica el documento.
6. Ampliación comercial en La Abadía. El sector Abadía Oeste (18 hectáreas) no contempla viviendas. Su objetivo es la ampliación del actual parque comercial hacia el límite con Bargas, proyectando nuevos usos de ocio, como salas de cine.
7. Infraestructuras esenciales. El POM recupera proyectos vitales como el ramal entre la TO-22 y TO-23 de la A-40 para cerrar la circunvalación de la ciudad. También el vial de Azucaica, una conexión directa entre este barrio y el Polígono que incluirá carriles para movilidad sostenible (peatones y bicis). El objetivo es que los promotores de los futuros desarrollos paguen una infraestructura presupuestada en 15 millones, cuya redacción del proyecto ya ha adjudicado el Ayuntamiento.
8. Suministro de agua y depuración. El plan advierte que la ciudad consume entre 25.000 y 30.000 metros cúbicos diarios. Aunque la capacidad actual (75.000 metros cúbicos) garantiza dos días de suministro, los nuevos desarrollos obligarán a ampliar depósitos y depuradoras (EDAR). El coste de estas infraestructuras de saneamiento deberá ser asumido por los propietarios de los terrenos.
9. Densidad media y cohesión. El equipo de Ezquiaga propone una densidad equilibrada, denominada 'media', para los futuros desarrollos de entre 75 y 125 habitantes por hectárea. El objetivo es evitar grandes vacíos urbanos y fomentar un modelo de ciudad compacta, dice el documento.
10. La antigua Fábrica de Papel. Se recupera como suelo urbanizable la zona de la antigua fábrica en el camino de Albarreal (zona del Chuletero), un sector que no aparecía en el borrador de la pasada legislatura.
Otras claves
Las primeras voces críticas al documento ya han surgido. El portavoz de Izquierda Unida en el Ayuntamiento, Txema Fernández, ya ha avanzado su posible voto negativo, denunciando que el plan mantiene un modelo "expansivo" que favorece a las constructoras y no "cose" los barrios por dentro, con "numerosas parcelas vacías", señalando como líneas rojas los desarrollos en zonas inundables o de alto impacto como Pinedo y La Peraleda.
El concejal ha iniciado una ronda de charlas informativas sobre el POM, que está llevando a los diferentes barrios de la ciudad para explicar un documento que considera "complejo" y que debe conocer al detalle la ciudadanía. Un ejercicio de "transparencia" que, denuncia, "debería estar haciendo el Gobierno local".
Por su parte, el profesor de la Escuela de Arquitectura de Toledo de la UCLM, José Ramón de la Cal, ha sugerido una idea parecida este lunes en un acto junto al alcalde Carlos Velázquez: tejer los barrios desde dentro en lugar de apostar por una mayor expansión del suelo en manos de una o varias grandes constructoras.
Ha instado a "reutilizar, reparar y reciclar" espacios existentes. Como ejemplos, ha propuesto rehabilitar conventos para uso residencial o aprovechar edificios como el Quixote Crea, "que podría albergar perfectamente 100 viviendas", las casitas militares de Santa Bárbara o el antiguo hospital Virgen de la Salud.
"Hay que actuar cuando sea necesario; tenemos que reparar la ciudad y reciclar espacios para nuevos usos sin necesidad de consumir más suelo", ha afirmado. Además, ha indicado que Toledo "siempre se tiene que rehacer y puede ser pionera" con este planteamiento.
