Publicada

En la localidad toledana de Chozas de Canales, cuatro amigos de la infancia — Juanpi, Miguel, José y Alberto — han convertido un pequeño quiosco de cinco metros cuadrados en una hamburguesería de éxito.

Hace tan solo seis meses que abrieron 'El Kiosko' en la avenida de Andalucía y venden "entre 20 y 30 kilos de carne un fin de semana". En un vídeo compartido por el influencer gastronómico, Víctor Prous, explican que solo abren viernes, sábado y domingo por la noche.

Con sus propias manos han dado una nueva vida a este puesto donde antes se vendían frutos secos. El espacio es muy reducido, solo tienen seis mesas y apenas cinco metros cuadrados de cocina: "Una food truck es más grande que esto", bromea uno de ellos.

Juanpi, Miguel, José y Alberto a las afueras de su quiosco.

Pese a ello, "todo lo que sale de aquí es natural", cuentan. La filosofía de esta mini hamburguesería es el producto artesanal. Pican ellos mismos la carne y elaboran hasta las mermeladas y las salsas.

El pan que utilizan también es de origen nacional, se trata del famoso pan de patata de la panadería malagueña 'Juanito Baker', considerado por muchos como la mejor opción para las hamburguesas gourmet en España.

"Para empezar son más baratas que en una food truck. La carne está potente, sin excesos y en el punto perfecto (término medio)", comenta el creador de contenido entre bocado y bocado.

Tras probar varias de sus creaciones —algunas con trufa, panceta curada, polvo de risketos o pulled pork —, Víctor acaba rindiéndose ante la más sencilla que cuesta 6 euros: "Esto es una hamburguesa de toda la vida, humilde, de pueblo. Me como dos de estas antes que cualquiera de las otras".

Una de las hamburguesas de 'El Kiosko'.

Aun así, para el influencer la mermelada de bacon es "lo mejor de todo el local" por su equilibrio entre dulce y salado. Los precios de las hamburguesas 'ElKiosko' se mueven entre los 6 euros, la más clásica, y los 11 euros, las más elaboradas.

Aunque su carta gira por completo en las burgers, la propuesta gastronómica de este reducido local se enrique con tequeños, croquetas, bebidas y otras opciones para compartir.

Con una cocina de cinco metros cuadrados y seis mesas, Juanpi, Miguel, José y Alberto están demostrando que los medios pasan a un segundo plano cuando se pone ilusión y mimo a los proyectos. Los números hablan por sí solos: "entre 20 y 30 kilos de carne un fin de semana".