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Más cómodo, más rápido y te olvidas de recoger. La comida por encargo ha venido para quedarse en España. El último Observatorio de Restauración de Marca realizado por Circana y KPMG, señala que los españoles en 2025 destinaron un 34% del gasto total en alimentación en foodservice (comida preparada fuera del hogar).

Dentro de este crecimiento, la reserva de paellas o guisos para eventos y celebraciones se ha popularizado como toda una experiencia más allá de la comida. En Cabañas de la Sagra (Toledo), dos amigos han convertido su pasión por los fogones en un negocio a domicilio: "Salvo alguna excepción, tenemos todos los fines de semana ya reservados".

Ellos son José Manuel y Daniel, dos jóvenes de 30 y 28 años, respectivamente, que se dan a conocer en redes sociales como 'Los Pinchefs' y que de camino al trabajo atienden por teléfono a EL ESPAÑOL de Castilla-La Mancha.

Daniel y José Manuel cocinando para un evento.

Desde siempre han sido los encargados de la comida en los cumpleaños y eventos familiares. A raíz de una fiesta popular que se celebraba por primera vez en Cabañas, propusieron al alcalde "hacer una caldereta para que comiese todo el pueblo", cuenta José Manuel.

Fue entonces cuando a José se le encendió la bombilla y se le ocurrió grabarlo y documentarlo para compartirlo en las redes sociales. "Fue algo bonito de hacer, recuperar esa comida popular después de 15 o 20 años", recuerda.

Desde entonces, cada caldereta, paella o guiso que preparan es también contenido para sus seguidores. Aunque la marca 'Pinchefs' y su cartera de clientes crecen, ambos mantienen sus empleos entre semana: Dani sigue vinculado al sector de la venta de refrescos y José Manuel continúa su labor como técnico de mantenimiento.

"Seguimos trabajando porque todavía no nos da, aunque tenemos claro que si te mueves bien, de esto se puede vivir. Igual en el futuro, hay que dejar el trabajo", confiesan.

Por ahora, lo consideran un hobby "serio" que les ocupa prácticamente todos los fines de semana del año. "Quitando enero, que hemos descansado, el resto de meses ya tenemos todo cogido", resalta Dani.

Dani echando arroz a una paellera.

Del boca a boca a Instagram

Los primeros encargos fueron cosa casi de familia, sin embargo, tras popularizarse varios de sus vídeos "empezó la gente a llamar". Su estrategia inicial pasa por el boca a boca: "Un domingo hicimos un arroz para una familia, el lunes se tomaron un café con otra persona y el fin de semana siguiente, esa misma chica, nos encargó una paella", relatan.

Aunque tienen claro que las redes sociales son el mejor escaparate. "La idea es no vivir de las redes sociales, porque es muy difícil, sino vivir por ellas".

Los arroces para grupos pequeños o medianos de unas 30-40 personas son su plato estrella. Es más, han creado su propia receta: el arroz a 'la Cabañita' que incluye secreto ibérico de cerdo, torreznos y verduras.

Dani y José repartiendo raciones de caldereta.

Cuando el número crece, cambian de estrategia. "Cuando nos piden comida para 150 o 200 personas, solemos apostar por guisos, calderetas, pollo al ajillo...", aclaran.

El pasado mes de agosto elaboraron un pollo al ajillo para 260 personas en una cacerola que les fabricó un primo de José donde "puedes sacar fácilmente 800 raciones".

La razón de sacar el arroz fuera de la ecuación es porque "es muy difícil que quede en su punto" y priorizan la calidad ante la cantidad.

Logo de los Pinchefs.

Aunque las paellas sean su plato más demandado, su corazón está en la cocina tradicional castellanomanchega. "Lo que más nos gusta es dar visibilidad a recetas como las gachas o unos judiones en puchero", apunta Dani.

Asimismo, apuestan por el producto de proximidad. "Nos movemos con proveedores de la zona de Toledo. Por ejemplo, la carne de una caldereta que hicimos en un pueblo provenía de una ganadería de allí", subrayan.

Para ambos, lo más difícil de cocinar para tanta gente son las cantidades. "Al fin y al cabo haces una especie de regla de tres. Esto es prueba y error", explican.

La logística es otra de las mayores barreras en el mundillo. "No tenemos ni furgoneta para llevar el butano, los utensilios, las cacerolas y demás, pero bueno vamos sacándolo poco a poco", dice José Manuel.

No dudan de que su propuesta encaja con los tiempos que corren. "La gente busca comodidad. Vamos, te hacemos una paella y nos la llevamos sin fregar porque hay que darle un tratamiento y no la puedes dejar al agua", resaltan.

Hablar de precios es delicado para ellos, ya que están actualizando su carta y no quieren confundir al cliente. Pese a ello, dan una orientación de que un arroz de 20 personas tiene un precio de unos 10 a 13 euros por comensal.

Mientras se dan a conocer, Dani y José tienen claro que forman un buen equipo que, si todo va bien, "podremos decirles a las empresas, oye nos vamos de aquí porque vivimos de esto".