La comarca de la Campana de Oropesa se prepara para transformar su modelo turístico mediante una apuesta por la fotografía de naturaleza profesional. Este proyecto, impulsado por la Diputación de Toledo con una inversión de 104.000 euros procedentes de fondos europeos, contempla la creación de una red de ocho escondites fotográficos o hides.
La iniciativa busca aprovechar la riqueza natural de esta zona del noroeste de Toledo, caracterizada por un mosaico de dehesas y berrocales con la Sierra de Gredos como telón de fondo, para consolidarse como un destino de referencia nacional en ecoturismo a partir de la primavera de 2026.
La distribución de estos espacios ha sido planificada para cubrir los hitos más espectaculares de la fauna local. Se instalarán observatorios específicos para captar la invernada de las grullas en el entorno de los embalses de Rosarito y Navalcán, un hidrohide para fotografía acuática y estructuras dedicadas a grandes rapaces y a la berrea.
Caseta de observación del complejo lagunar de Alcázar de San Juan, Ciudad Real.
Además, la Red Natura 2000 se verá reforzada con puntos de observación para aves esteparias en charca y dos instalaciones adicionales destinadas a aves cantoras, que servirán como centros de formación para quienes se inician en esta disciplina.
El proyecto no se limita a la instalación de los refugios, sino que incluye una adecuación ambiental del entorno mediante la creación de bebederos, posaderos y la mejora de la vegetación para garantizar escenarios fotográficos óptimos, según consta en el pliego de condiciones del contrato que acaba de licitar la institución provincial.
En cuanto a su construcción, los hides serán diseñados bajo criterios de máxima calidad y sostenibilidad. Se trata de estructuras ergonómicas y aisladas acústicamente para garantizar el silencio absoluto, fabricadas con materiales de bajo impacto como madera certificada y sistemas de climatización pasiva.
Interior de una caseta, en unas lagunas de Almería.
Cada módulo contará con energía solar autónoma y estará orientado técnicamente para aprovechar los mejores ángulos de luz. Complementariamente, el plan traza una serie de rutas de paisaje que conectarán los miradores más destacados de la comarca, permitiendo retratar desde la vida rural y la arquitectura de Lagartera u Oropesa hasta los singulares amaneceres de la dehesa.
Prueba piloto para fotógrafos profesionales
La fase final del contrato prevé una prueba piloto de dos semanas durante la primavera de 2026, donde fotógrafos especializados validarán la funcionalidad de cada escondite.
Durante este periodo, se ajustarán detalles de visibilidad y confort para asegurar que la oferta sea competitiva frente al mercado internacional.
Con la entrega de un manual de mantenimiento y la propuesta de creación de la figura del hide-keeper o gestor de los escondites, la Campana de Oropesa aspira a profesionalizar su sector turístico, protegiendo al mismo tiempo especies emblemáticas como el águila imperial o la cigüeña negra y dinamizando la economía de sus 21 municipios.
