El conflicto de convivencia en el colegio Gregorio Marañón de Toledo por las "conductas agresivas reiteradas" de un alumno de tercero de primaria no registra mejoría. Pese al acuerdo alcanzado la semana pasada entre las familias y la Delegación de Educación, que puso fin a una semana de huelga, los padres muestran su desánimo ante los últimos acontecimientos. "Nos gustaría poder dar buenas noticias, pero no está siendo así", lamenta una portavoz a EL ESPAÑOL de Castilla-La Mancha.
Aunque el alumno no asistió al centro este lunes ni este martes, su regreso el miércoles reactivó la tensión en el aula. Según relatan los padres, el menor mantuvo una "actitud similar" a la de semanas anteriores y "se negó a salirse de clase" pese a las indicaciones de los docentes. La portavoz subraya que, incluso con "varios profesores presentes", no se logró que el niño obedeciese durante sus "conductas disruptivas".
"El único día que ha venido, las conductas no han podido ser controladas con las soluciones aportadas por la Junta", insiste la portavoz. Esta situación genera preocupación en las familias, quienes aseguran que "las aulas son seguras únicamente el día que no acude" el alumno.
Ante esta realidad, los afectados consideran que las soluciones propuestas por la administración no ofrecen resultados en el día a día. "Los padres pedimos medidas efectivas, y este miércoles se vio que las que han planteado no son suficientes o eficaces", denuncian mientras exigen cambios urgentes en el protocolo.
Las familias critican que se aplique una técnica de "ensayo y error" que, a su juicio, prolonga la exposición de sus hijos a situaciones conflictivas. "No se nos puede pedir más paciencia, porque ya la hemos tenido", señalan, puntualizando que su prioridad ahora es la eficacia inmediata de las medidas prometidas.
Pese a la incertidumbre, el colectivo confirma que mantendrá sus reivindicaciones activas. "Los padres seguimos en movimiento, no nos hemos parado", advierten. Actualmente, las familias evalúan qué nuevos pasos tomar para garantizar la estabilidad del curso escolar y la seguridad en el centro.
