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Palomarejos afronta un periodo determinante para su futuro. Desde el cierre del hospital Virgen de la Salud en diciembre de 2021, el barrio toledano arrastra una crisis profunda por el traslado de la actividad sanitaria al Polígono. Esta mudanza rompió el equilibrio de una zona donde el comercio y la hostelería dependían del flujo diario de pacientes y trabajadores.

Cuatro años después de aquel vacío, el primer cuatrimestre de 2026 se presenta como el plazo para el desbloqueo de dos parcelas estatales vitales para el desarrollo. El Ayuntamiento de Toledo prioriza la recuperación de estos suelos en desuso.

El antiguo hospital es la pieza central de la revitalización. Actualmente, el inmueble se encuentra a la espera de que se ejecute la reversión administrativa desde el Sescam hacia la Tesorería General de la Seguridad Social, propietaria del terreno.

El alcalde Carlos Velázquez ha adelantado que los primeros meses de este año traerán noticias de calado para el futuro del solar, donde se plantea oficialmente el uso residencial.

"Esperamos avanzar noticias importantes a lo largo de los primeros meses de 2026 en relación a Palomarejos", señaló el alcalde este jueves.

El regidor añadió que "no se descarta que se pueda construir vivienda pública en esa parcela", una medida enfocada a atraer nuevas familias y frenar la pérdida poblacional sufrida desde 2021.

La residencia universitaria en la Escuela de Enfermería

El proyecto para la antigua Escuela de Enfermería cuenta con plazos más inmediatos. La Diputación de Toledo formalizará la adquisición del edificio a la Seguridad Social antes de que finalice abril de 2026, afirmó Velázquez.

La institución provincial asumirá la compra por un importe de dos millones de euros para transformar el inmueble en una residencia universitaria de unas 200 plazas gestionada por una empresa.

El edificio de la antigua Escuela de Enfermería, frente al hospital Virgen de la Salud.

El alcalde defendió el liderazgo de la Diputación en la operación toda vez que ya tiene un edificio que presta el mismo servicio. "Parecía lógico, junto con esa alta demanda y esa necesidad que hay de plazas, que fuera la Diputación la que hiciera la operación de adquisición y su posterior rehabilitación y puesta en valor", comentó. El objetivo es paliar la saturación de plazas para estudiantes que sufre actualmente el campus de Toledo, dijo.

La nueva infraestructura dará servicio a alumnos de toda la provincia, incluidos los de Talavera de la Reina, y de fuera. Con este planteamiento, el Ayuntamiento responde a las críticas sobre posibles agravios comparativos de la capital con otras localidades, sosteniendo que los usuarios serán precisamente de estos municipios.

La puesta en valor de estos activos estatales busca cerrar la etapa de estancamiento iniciada hace cuatro años. La combinación de vivienda pública y plazas estudiantiles pretende sustituir el antiguo modelo sanitario por un barrio residencial que recupere su protagonismo en la ciudad de Toledo.