La asociación SOS Talavera y Comarca ha denunciado que la introducción de una tercera cama en las habitaciones del Hospital Nuestra Señora del Prado de Talavera de la Reina, gestionado por el Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam), se ha convertido en una práctica habitual y no en una medida puntual o excepcional.
El colectivo ha alertado de que esta situación supone un grave deterioro de la calidad asistencial y de la humanización de la atención sanitaria, hasta el punto de que "lo que empezó como una broma satírica el Día de los Santos Inocentes se está transformando en una realidad".
Fue el pasado 28 de diciembre cuando SOS Talavera publicó de forma irónica la imagen de una habitación hospitalaria con dos literas para denunciar la falta de espacio, especialmente de camas y de camas UVI. Aquella acción, según explican ahora, pretendía visibilizar una problemática estructural que se repite "año tras año" en el hospital talaverano.
La asociación ha señalado que al insuficiente número de camas se suma "la normalización del hacinamiento de pacientes en los pasillos de urgencias y la instalación de una tercera cama en las habitaciones, en concreto bajo la televisión". A su juicio, esta práctica desvirtúa por completo el objetivo con el que se implantaron las habitaciones dobles.
"La implantación de habitaciones con dos pacientes nació con el objetivo de avanzar en la humanización del paciente, favoreciendo la atención sanitaria, la intimidad y el descanso", ha recordado SOS Talavera, que ha advertido de que dejar a pacientes en los pasillos o introducir una tercera cama "convierte la calidad asistencial en incomodidad e indignidad".
Una "anormalidad"
Aunque la Junta de Comunidades lo desmienta y el Hospital de Talavera lo justifique como una situación circunstancial, la asociación ha denunciado que la estandarización de estas medidas "constituye una anormalidad" y ha animado a los propios pacientes a denunciarlo.
SOS Talavera ha advertido de que esta forma de trabajar supone un claro retroceso. "La sanidad talaverana ha retrocedido a los años 90, cuando era normal encontrar a tres enfermos por habitación", ha señalado, ironizando con que "solo nos falta volver al edificio del antiguo ICS para pasar consulta".
Menos camas
La asociación ha recordado que una de las principales cuestiones que se quiso corregir con la ampliación del hospital, a principios del siglo XXI, fue precisamente la falta de espacio. Según recordó el entonces presidente de Castilla-La Mancha, el socialista José María Barreda, el día de la inauguración del centro, en junio de 2006, el Hospital de Talavera tendría espacios suficientes "para los próximos 14 años".
En aquel momento, el complejo sanitario se proyectó para albergar más de 400 camas. Sin embargo, según denuncia SOS Talavera, "lentamente, las habitaciones han ido desapareciendo para hacer consultas y despachos", lo que ha derivado en una pérdida progresiva de capacidad asistencial.
Los datos del Catálogo Nacional de Hospitales recopilados por la asociación reflejan esta evolución. De más de 330 camas registradas a comienzos de la década de 2010 se ha pasado a 312, una cifra que se mantiene sin variación desde 2019 hasta la actualidad, pese al crecimiento poblacional y al aumento de la presión asistencial.
Sin soluciones
Para SOS Talavera, han transcurrido ya 20 años desde que se apuntó la necesidad de planificar una nueva ampliación del hospital o incluso la construcción de uno nuevo para atender a Talavera, sus comarcas y zonas de influencia, sin que se haya ejecutado ninguna solución.
La asociación ha denunciado falta de voluntad política por parte del Gobierno regional, al que acusa de sostener que "la sanidad está mejor que nunca" y de desacreditar las críticas tachando al mensajero de "alarmista o mentiroso".
Finalmente, SOS Talavera ha comparado la situación del Hospital Nuestra Señora del Prado con las inversiones sanitarias realizadas en Toledo, donde, según ha señalado, sí se ha planificado el crecimiento y la falta de espacio.
"Se están estableciendo de facto dos categorías de pacientes, los de primera y los de segunda", ha lamentado, subrayando que la calidad asistencial debería ser igualitaria independientemente del lugar de residencia.
