Un estudio sobre la evolución de la población del Casco Histórico de Toledo ha revelado la importancia que puede adquirir una alianza entre las asociaciones vecinales de la zona más antigua de la ciudad con el Ayuntamiento para la adopción de medidas que eviten su despoblación.

El estudio, publicado en la página web de la Real Academia de Bellas Artes y Ciencias Históricas de Toledo (Rabacht) y que es obra de Beatriz Larraz, Enrique García y Juan Estanislao López, profundiza en la evolución de la población en el Casco Histórico en los últimos 500 años.

Una de sus tres autores, Beatriz Larraz, ha explicado a Efe que para la confección del estudio han utilizado todos los datos oficiales disponibles, desde la información proporcionada por la Rabacht que se remonta al siglo XVI, hasta los censos de población y vivienda del Instituto Nacional de Estadística (INE) desde al año 1900 y los datos del padrón municipal desde el año 1986.

El objetivo, ha señalado Larraz, es hacer una comparación entre la población residente y su evolución en el Casco Histórico y la ciudad extramuros, y poder establecer las medidas que se pueden tomar desde el punto de vista político con el objetivo de incentivar la atracción de residentes al Casco.

Conclusiones

Entre las principales conclusiones, esta profesora de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) ha destacado que hay un mayor porcentaje de personas mayores dentro del Casco Histórico que fuera de él así como un menor porcentaje de niños.

Además, el análisis global de las poblaciones se ha relacionado con hechos relevantes en la ciudad de Toledo como la constitución de la ciudad como capital castellano-manchega, la fundación de la Universidad, la declaración de Ciudad Patrimonio de la Humanidad, la regulación del aparcamiento con la ORA, la creación del Consorcio o la llegada del AVE.

En este sentido, Larraz ha subrayado que el Plan Especial del Casco Histórico de Toledo (PECHT), que data del año 1997, tuvo un "efecto amortiguador" ante la fuerte bajada de población de un 12 por ciento en la zona histórica que se produjo en 1991 y 1995.

Con la llegada del tren de Alta Velocidad y la bonanza económica, la población en Toledo experimentó un incremento entre los años 2004 y 2008, para volver a descender a partir de este año motivado también por la salida de inmigrantes. Con todo, Larraz ha asegurado que el Casco Histórico "nunca ha tenido un serio riesgo de despoblación", pese a que en el año 1986 había 13.500 residentes y la cifra descendió hasta los 10.400 en 2017.

"No es alarmante en absoluto", ha enfatizado, e incluso ha indicado que no cree que se pueda llegar al caso extremo de Venecia, que ha perdido mucha población porque recibe muchos más turistas, pero ha resaltado que sí hay una tendencia descendente de la población que requiere de medidas, porque mientras tanto la ciudad extramuros sigue aumentando su población.

Viviendas vacías

El descenso de la población en el Casco Histórico ha provocado también que exista un alto porcentaje de viviendas vacías, un 20 % frente a 9 % extramuros, por lo que se hacen más necesarias las medidas "contra la centrificación" -salida de residentes habituales hacia las afueras producido por un incremento del precio de la vivienda y la 'turistificación' del Casco-.

Por ello, la coautora del estudio ha planteado un "control exhaustivo" de las viviendas vacías e incentivar la compra y rehabilitación de viviendas con medidas fiscales o reducción del Impuesto de Bienes Inmueble (IBI) para parejas jóvenes.

En cuanto al comercio, ha propuesto que esté "más orientado a la población residente que al turismo" porque los habitantes de esta zona de la ciudad necesitan servicios y obtenerlos, a ser posible, "sin necesidad de coger el coche para salir fuera".

Ha valorado que el Consistorio toledano ha comenzado a tomar medidas con respecto a los apartamentos turísticos, haciendo obligatoria la aprobación de la comunidad de vecinos, así como ha impulsado la fibra óptica, pero en su opinión todas estas cuestiones deberían estar enmarcardas en una revisión del PECHT para conocer qué ha funcionado y que no en los más de veinte años en vigor.