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El joven alcalde de El Recuenco (Guadalajara), un pueblo de apenas 80 vecinos, se ha convertido en último altavoz de una España vaciada que sigue gritando auxilio.

Él es Enrique Collada Sánchez, un ingeniero informático de 28 años que denunció la excesiva burocracia y el abandono que sufre el medio rural este jueves durante una intervención en el Comité Europeo de las Regiones, celebrado en Bruselas (Bélgica).

Enrique, conocido entre sus vecinos como 'Kike', participó de forma telemática en la mesa redonda From the right to stay to a wish to stay que pretende buscar soluciones para el reto demográfico que padecen cada vez más municipios.

Enrique Collada, alcalde de El Recuenco (Guadalajara).

"A veces parece que en vez de ser la administración la que sirva al ciudadano, son los ciudadanos los que sirven a la administración; Es el mundo al revés", lamenta recordando su discurso en conversaciones con EL ESPAÑOL de Castilla-La Mancha.

Pese a llevar apenas tres años al frente del consistorio del pueblo de su padre y su abuelo, Kike conoce de primera mano la desconexión existente entre la legislación europea y la cruda realidad. "No nos dejan hacer ni diez veces lo que nos gustaría poder hacer en los pueblos", critica.

En este sentido, pone el foco en la burocracia. "La cuestión es que tú no puedes asfixiarnos a trámites y a normativa y luego no aumentar los recursos y los medios técnicos y profesionales para hacer frente a todo esto", advierte.

El joven alcalde que trabaja a "sueldo cero" habla con conocimiento de causa. En otra entrevista con este diario, Enrique explicaba que El Recuenco cuenta dentro de su término municipal con un monte de 7.000 hectáreas donde "es impresionante todo lo que hay que gestionar".

Vista aérea de EL Recuenco.

Una de las últimas y más llamativas medidas que ha implantado Kike en su localidad ha sido la de adoptar nueve bisontes europeos que desempeñarán una labor de gestión forestal debido a que "un 30 % de lo que comen es madera".

Para Collada, el fracaso en la gestión de los retos rurales reside en la falta de "materia gris" en los despachos desde los que se abordan todas estas cuestiones. "No hay talento y no hay un personal cualificado prestando atención a cómo resolver el mundo rural... y sobre todo no lo hay en tierra", apunta.

Invadido de dolor, Enrique se abre: "Parece que hablamos desde la caridad de tener que darle dinero a la oveja negra, no al mundo rural. No nos damos cuenta de la dignidad que tienen todos los ciudadanos estén donde estén".

Su batalla contra la despoblación también la lleva a las redes sociales, donde Kike se ha convertido en uno de los alcaldes más visibles de la España rural. Toda una labor que lo llevó a conseguir el reconocimiento internacional de 'Político del Año 2025'.

El joven alcalde de 28 años concluye lanzando una advertencia sobre el futuro de estos territorios: "O valoramos lo que tenemos, o lo perderemos y nos daremos cuenta de cuánto dinero nos va a costar a los contribuyentes, como nos cuesta ahora extinguir incendios frente a los servicios que prestaban los ganaderos de extensiva".