Atienza (Guadalajara) ha vuelto a quedarse sin suministro de agua potable. Apenas tres semanas después de que la red recuperase la normalidad tras detectarse un foco de contaminación por arsénico, el temporal de las últimas semanas ha provocado un nivel de turbidez que desaconseja que sea utilizada para consumo humano.
El Ayuntamiento ha informado por redes sociales que una muestra tomada el 9 de febrero ha arrojado unos resultados provisionales que "superan los máximos establecidos en la normativa", por lo que "por seguridad de los ciudadanos" el alcalde, Pedro Loranca ha emitido un bando en el que decreta que el agua "no es apta para el consumo humano".
Desde el Consistorio recuerdan que a sus vecinos que no empleen el agua para beber ni para cocinar, aunque sí pueden hacerlo para tareas cotidianas como limpieza de ropa y vajilla, o aseo personal.
Al mismo tiempo, los servicios municipales han habilitado un punto para que los vecinos puedan hacer acopio de agua mineral para consumo personal, que en las próximas horas será ampliado con entrega a domicilio para las personas que no puedan desplazarse.
El Ayuntamiento de Atienza atribuye esta situación de "inaptitud temporal" en la red de abastecimiento al "arrastre que efectúa el agua de lluvia en el manantial cuando el caudal pluviométrico es elevado". Por ello, insisten en que "lo lógico es que, tan pronto como el caudal de lluvia disminuya, el agua recupere por sí sola su aptitud".
Llegados a ese punto, han advertido que volverán a encargar una analítica que pueda confirmar si se puede volver a consumir el agua.
Contaminación por arsénico
El bando ha sido publicado apenas tres semanas después de que el pueblo recuperase la normalidad tras un episodio de contaminación por arsénico que se extendió durante cerca de un mes.
Esta situación afloró porque uno de los dos puntos de captación de los que se abastecía en ese momento la localidad, concretamente un pozo, presentaba altas concentraciones del metal pesado.
Según explicó el Ayuntamiento, la bomba que se utilizaba en el pozo se había extraviado en su interior y optaron por utilizar otro pozo antiguo mientras se solucionaba el problema. Esa nueva fuente de captación fue la que presentaba unos niveles de arsénico muy altos.
De esta manera, el depósito municipal tuvo que ser vaciado al completo y llenado de nuevo solo con agua procedente del manantial hasta que se recuperaron unos niveles aptos para el consumo humano.
