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El Ayuntamiento de Cuenca ha denunciado la vandalización de casi 300 aspersores de los parques y zonas verdes de la ciudad desde el pasado mes de abril.

Según ha detallado en redes sociales, se trata de actos que han ocasionado un coste superior a 4.000 euros para las arcas municipales, además del "importante derroche de agua" que se produce hasta que la avería puede ser reparada.

"Es un dinero y unos recursos que pagamos entre todos y que podrían destinarse a mejorar otros servicios públicos", han expresado desde el Ayuntamiento.

Asimismo, ha anunciado que reforzará la vigilancia policial "todavía más" y se llevará a cabo un visionado de las cámaras próximas a los parques afectados, con el objetivo de "identificar a los responsables y evitar nuevos daños".

Civismo y responsabilidad

Por todo ello, desde el Ayuntamiento han hecho un llamamiento al civismo y a la responsabilidad de las personas adultas, "para que conciencien a los menores sobre las graves consecuencias de estas conductas".

Tanto la Policía Local como el Consistorio han recordado que estos hechos pueden llegar a constituir un delito de daños previsto en el Código Penal, en función de la cuantía y de las circunstancias, con consecuencias penales y económicas, además de la obligación de reparar los perjuicios ocasionados.

Y han insistido en que cuando los autores sean menores de edad, sus padres, madres, tutores o guardadores legales podrán tener que responder económicamente por los daños y perjuicios causados.