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En plena crisis de acceso a la vivienda en España, el medio rural se erige como una posible alternativa y una solución frente a la despoblación. El Ayuntamiento de Casas de Fernando Alonso, un municipio de Cuenca con apenas 1.200 vecinos, ha creado una bolsa de vivienda que actúa como un pequeño Idealista de la Mancha donde conectan propietarios con personas interesadas en buscar residencia.

Según el último censo del Instituto Nacional de Estadística, en el país hay cerca de 3,8 millones de viviendas vacías, el 14 % del parque residencial, muchas concentradas en localidades rurales o con pérdida de población.

De hecho, más del 30 % de esas viviendas desocupadas se encuentran en municipios de menos de 10.000 habitantes. Es precisamente en ese escenario donde encaja el proyecto de este pequeño pueblo conquense.

El sistema funciona de forma sencilla: los propietarios que quieren vender o alquilar comunican su disponibilidad al ayuntamiento, mientras que las personas interesadas se inscriben en una lista.

A partir de ahí, el consistorio actúa como intermediario y facilita el contacto entre ambas partes, explica Antonio Medina, alcalde del municipio, a EL ESPAÑOL de Castilla-La Mancha.

Más demanda que oferta

"Es como una bolsa de trabajo", añade Medina. "El que quiere alquilar o vender se apunta en una lista de propiedades disponibles, y el que quiere una casa se registra también. Luego los ponemos en contacto".

La medida responde a una realidad frecuente en muchos pueblos de interior de esta región. Centenares de viviendas disponibles que no aparecen en portales inmobiliarios ni tienen carteles visibles.

"Había casas que se han vendido y ni sabíamos que estaban en el mercado inmobiliario hasta que el propietario no se ha puesto en contacto con nosotros. La gente venía al Consistorio preguntando si había alguna casa para comprar o alquilar", recuerda.

Más de 20 operaciones

Solo durante lo que llevamos de 2026 se cerraron más de veinte operaciones de compraventa o alquiler de viviendas que estaban vacías, una cifra significativa para un municipio de poco más de mil habitantes.

Paradójicamente, aunque el municipio cuenta con numerosas casas vacías, la oferta real de vivienda disponible es limitada. Muchas requieren reformas o sus propietarios viven fuera.

Una de las fórmulas que se integran dentro de la bolsa municipal y que tienen como objetivo una rehabilitación progresiva es el alquiler con derecho a compra, especialmente entre población joven o trabajadores extranjeros vinculados al sector agrícola.

El alcalde lo resume con un ejemplo práctico: "Van pagando un alquiler y es como si lo echaran en una hucha. Si luego compran la casa, ese dinero se descuenta del precio y la vivienda está cuidada porque al final no es lo mismo que no haya nadie viviendo a que esté habitada diariamente".

Este modelo encaja además con una de las líneas estratégicas del nuevo Plan Estatal de Vivienda 2026-2030, que busca reforzar precisamente este tipo de fórmulas intermedias para facilitar el acceso progresivo a la propiedad. Este será dotado con 7.000 millones de euros con el objetivo entre otros de rehabilitar viviendas existentes y facilitar el acceso a jóvenes y colectivos vulnerables.

Entre sus medidas, el programa contempla ayudas de más de 10.800 euros para jóvenes que compren su primera vivienda en lugares en riesgo demográfico, además de incentivar al alquiler con opción a compra y al uso residencial permanente de vivienda protegida.

Un ejemplo de joven que ha decidido dar el paso de comprarse una vivienda y participar en este 'Idealista de la Mancha' es Alba Collado, reciente vecina del municipio y trabajadora en la biblioteca local, que actualmente se encuentra en proceso de compra de su primera vivienda. Esta chica de 25 años explica a EL ESPAÑOL de Castilla-La Mancha que el proceso ha sido sencillo gracias a esta bolsa, ya que hay muchas casas vacías pero acceder a ellas no siempre es fácil.

"El tema del alquiler y la vivienda está complicado", asegura. "Yo llegué hace un tiempo primero a una casa de alquiler, pero era seguir pagando alquiler toda tu vida o dar el paso a comprar". Pese a la mediación del Consistorio para conseguir distintas candidatas "ha sido un momento de gran incertidumbre y es un proceso al que nadie te prepara para enfrentarte".

Impacto en servicios básicos

No solo esta joven ha decidido apostar por esta iniciativa, ya que en los últimos años, la llegada de familias extranjeras vinculadas al sector agrícola, especialmente al cultivo de la vid, ha contribuido también a ocupar parte de esas viviendas vacías y a fijar población en el municipio. "Algunas han comprado casa, otras están de alquiler y otras con alquiler con derecho a compra. Es una forma de ir ocupando viviendas que estaban cerradas", explica el alcalde.

La presencia de estas familias ha tenido además un impacto directo en la continuidad de servicios básicos. Actualmente, alrededor del 40 % del alumnado del colegio del municipio es de origen extranjero. "Muchos niños ya han nacido aquí. Si no fuera por eso, no sé si el colegio seguiría abierto", reconoce Medina.

Aunque la bolsa de vivienda nació de forma sencilla, casi como una solución práctica ante las consultas vecinales, Medina ha comprobado con el tiempo que se ha convertido en una herramienta útil frente a uno de los principales retos del medio rural: la despoblación. "Veíamos que había gente interesada en venir a vivir al pueblo, pero no sabían a quién dirigirse. Era cuestión de organizarlo un poco", recuerda el regidor.