La Diputación de Ciudad Real ha rediseñado el programa Sabor Quijote para 2026 con un nuevo modelo que "amplía su alcance territorial mediante sedes compartidas entre municipios y refuerza su promoción fuera de la provincia con acciones en Madrid, Málaga y Valencia".
La iniciativa ha sido impulsada por el Área de Impulso Sociocultural y Turístico y está dirigida por la vicepresidenta primera, María Jesús Pelayo. Abandona por primera vez el formato de sede única para desplegarse en más municipios, para "aumentar su impacto económico, cultural y turístico".
En concreto, se articulará en tres ejes territoriales que implican a seis municipios: Almadén y Chillón; Viso del Marqués y Santa Cruz de Mudela; y Argamasilla de Alba y Alcázar de San Juan.
El nuevo planteamiento responde a una estrategia que "busca una mayor capilaridad territorial favoreciendo la participación de más localidades y reforzando la proyección conjunta de la provincia como destino turístico integral".
Además, a esta dimensión provincial se suma el impulso a la promoción exterior, con acciones específicas en Madrid, Málaga y Valencia. En el último caso, el programa recupera su presencia tras la suspensión de hace dos años debido a los efectos de una dana que afectó a la Huerta Sur.
"Este tipo de iniciativas contribuyen al desarrollo económico al generar actividad en sectores como la hostelería, el comercio y los servicios, además de favorecer la creación de empleo y el fortalecimiento del tejido productivo local", ha afirmado.
El programa cuenta con un presupuesto de un millón de euros y se desarrollará en colaboración con ayuntamientos, empresas y asociaciones. Además, estará presente en ferias, congresos y otros espacios promocionales, ampliando su visibilidad a nivel nacional.
En definitiva, una apuesta de la institución provincial "por un modelo más participativo, descentralizado y alineado con las nuevas tendencias del turismo, reforzando el posicionamiento de la provincia en el mapa turístico español".
