Hace más de medio siglo, quince agricultores de Tomelloso (Ciudad Real) decidieron fundar la Cooperativa Vinícola Virgen de las Viñas ante la escasa rentabildad de sus pequeñas bodegas familiares. Fue el 19 de noviembre de 1961 y hoy, con más de 3.000 socios, 90 trabajadores en plantilla y 20.000 hectáreas de viñedo, puede presumir de ser la más grande de Europa y tal vez del mundo. "Somos los únicos capaces de producir 300 millones de kilos de uva de cosecha propia", asegura su presidente, Rafael Torres. Sin embargo, llegar hasta aquí ha supuesto mucho esfuerzo y una gran inversión. En plena polémica tras la marcha atrás de la ministra de Sanidad, Carolina Darias, por la recomendación de eliminar el vino de los menús de los restaurantes, en EL ESPAÑOL - EL DIGITAL CLM hemos recorrido el mayor imperio europeo del vino.

Según cuenta este médico de profesión, en los 60 se comenzó construyendo un lagar -recipiente donde se machaca la uva- porque "no daba tiempo a más" y cada uno fermentaba el mosto en su casa para transformarlo en vino. Años después, se empezaron a levantar las primeras naves con tinajas para almacenar el producto y, aunque la fisionomía actual de la bodega no se parece en nada a la de sus orígenes, el crecimiento fue imparable desde sus inicios. "El primer año entraron 300.000 kilos de uva y al siguiente, 6 millones", explica Torres, que considera que las claves del éxito han sido "inspirar mucha confianza a los agricultores" para formar piña entre todos y modernizarse constantemente.

Atrás ha quedado aquella época de acarreo con mulas y molturación a mano. Ahora, la cooperativa cuenta con la tecnología más puntera y con unas instalaciones completamente renovadas. "Nos hemos transformado en todos los aspectos. Tenemos maquinaria de última generación, hemos implantado la digitalización en nuestras oficinas, disponemos de expertos en cada uno de los departamentos e incluso tenemos un aula de formación para impartir cursos a empleados, socios, graduados y gerentes de otras empresas". Desde 2001, año en el que Torres asumió los mandos, se han comprado más de 50.000 metros cuadrados y la empresa ya ha alcanzado las 12 hectáreas. 

Presencia en los cinco continentes

Hasta hace unos cuantos años, todo el vino producido en Virgen de las Viñas iba a parar a las grandes destilerías de España, pero la cooperativa tomellosera decidió dar un giro y embarcarse en la exportación con un producto mucho más elaborado. "Nos hemos esmerado bastante en hacer buenos vinos de mesa que ahora llegan a los cinco continentes, donde se destina el 90 %. Todos los días hábiles del año salen de aquí 800.000 litros", cuenta el presidente, que añade que aunque la mayoría se vende a granel también está aumentando la exportación de vino embotellado.

Óscar Huertas

Virgen de las Viñas elabora sus vinos con las variedades de uva blanca Airén, Macabeo, Sauvignon Blanc, Chardonnay y con las variedades de uva tinta Tempranillo, Garnacha, Cabernet Sauvignon, Moravia, Tinto Velasco, Merlot y Syrah. Entre sus marcas comerciales más destacadas se encuentran Tomillar, que fue la primitiva, Rocío, Fidencio, Esperanza, Monte Rodrigo o Lienzo, un vino de referencia con botellas numeradas que "se agota todos los años".

Según explica Torres, "antes había mucha producción y poca calidad", pero ahora "nuestros vinos son extraordinarios y muy competitivos en relación calidad-precio". En estos momentos todos ellos están amparados bajo la D.O. La Mancha, la denominación de origen con más viñedo inscrito de todo el país, que incluye más de 250 bodegas repartidas por las provincias de Ciudad Real, Toledo, Cuenca y Albacete.

Óscar Huertas

Dos importantes fusiones

No cabe duda de que esta es la mayor empresa de Tomelloso en el sector vitivinícola. Actualmente, cerca de 4.000 familias de la localidad dependen directa o indirectamente de ella, que produce 240 millones de litros de vino al año, y su plantilla se duplica en época de vendimia. En cuanto a los socios, actualmente son 3.000 y hay una amplia lista de espera. "En estos momentos solo podemos admitirlos con cuentagotas porque no tenemos capacidad para más", señala el presidente. 

Además, desde hace 13 años Virgen de las Viñas cuenta con otra línea de negocio: el Aceite de Oliva Virgen Extra. "Decidimos fusionarnos con la cooperativa 'Oración del Huerto' en 2009 y creamos una pequeña almazara preparada para 5 millones de kilos de aceituna", explica. Una unión a la que también se suma la realizada en 2011 con la bodega de Arenales de San Gregorio. "Hemos tenido que salir a crecer fuera porque aquí ya no tenemos terreno", indica Torres, que no descarta llevar a cabo más fusiones para "eliminar competencia y ganar aliados". "Cuanto mayor seamos, mayor capacidad de crecimiento y de emprendimiento tendremos".

Un museo inagurado por la Infanta Elena

Como broche de oro a esta impecable trayectoria, Rafael Torres decidió crear en 2011 el Museo de Arte Contemporáneo Infanta Elena, pero todo comenzó en 2001, cuando le surgió la idea de poner en marcha un Certamen Cultural que ha marcado un antes y un después en el mundo de la pintura. "Al entrar en la cooperativa vi que había unos fondos de educación y promoción y se me ocurrió emplearlos en este proyecto. Pienso que los empresarios se lo debemos todo a los consumidores, así que tenía claro que una parte de nuestros beneficios había que revertirlos otra vez a la sociedad y lo encaminé por el arte".

Museo de Arte Contemporáneo Infanta Elena. Óscar Huertas

Así, después de varios años celebrando este concurso, nació un museo que se ha convertido en todo un referente en Castilla-La Mancha. "En cada edición, los patrocinadores nos donaban entre 7 y 10 obras de gran tamaño. No sabíamos dónde colocarlas y pensé que la mejor opción era crear este espacio", relata. En la actualidad, las paredes ya están llenas y se van rotando las obras cada cierto tiempo. Además, la bodega también cuenta con un Museo Etnológico donde se exponen aperos antiguos que han ido donando los agricultores. 

Museo Etnológico. Óscar Huertas

Después de 21 años al frente de Virgen de las Viñas, Rafael Torres tiene claro que nada de lo que se ha conseguido ha sido cuestión de azar, sino de ambición, empeño y esfuerzo, y reconoce que su intención es seguir creciendo e innovando "de cara a lo que el público nos pida". "Los clientes son los que mantienen las empresas y las hacen subir, así que tenemos una obligación con ellos", concluye.