El comité de empresa de Repsol Petróleo de Puertollano ha denunciado ante la Inspección de trabajo la imposición de la empresa de consumir vacaciones o descansos acumulados desde el 2013 al turno del personal afectado por las plantas que se encuentran paradas en trabajos de supervisión.



El comité de empresa considera que el cambio organizativo temporal impuesto por la empresa implica una "reducción aleatoria y no justificada del personal a tres turnos" en las unidades que están siendo supervisadas como consecuencia de una menor producción derivada de la situación por la covid-19 .



Estas plantas en parada parcial son FCC, Coker y Destilación con motivo de la parada de las unidades de Mild Hydrocracker.



El presidente del comité de empresa, Salvador Usero, ha explicado a Efe que "aunque no haya actividad porque las plantas estén paradas, todo el personal a turno, por seguridad, debe permanecer en su puesto de trabajo".



Los sindicatos no entienden "cómo se ha adoptado esta decisión sin haber realizado una evaluación de riesgos de la nueva situación en la que se pretende prescindir de posiciones de operación en unidades que no se encuentran totalmente inertizadas, mientras se mantienen equipos energizados, por lo que existen los riesgos específicos de las unidades de proceso".



El comité de empresa ha mostrado su oposición a estas medidas que "suponen para Repsol un pequeño ahorro económico, que pueden ir en detrimento de la salud y seguridad de los trabajadores, instalaciones y de la población en general".



Ha recordado Usero que el convenio colectivo incluye la cláusula por la cual "se ha de programar las ausencias de los trabajadores a turnos, de tal manera que las estructuras de personal de la refinería están dimensionadas para poder acometer con todas las garantías situaciones de emergencia, tal y como ocurre cuando hay una huelga o cualquier otra circunstancia".



Los delegados sindicales del comité de empresa han convocado una 'asamblea continuada', lo que supone que se desplazará a los puestos de trabajo para informar a los trabajadores de los riesgos de la implantación de estas medidas organizativas.



Por su parte, fuentes de la dirección de la empresa han indicado a Efe que "tras un meticuloso análisis, en aquellas unidades en las que se ha producido una disminución de la carga de trabajo y sólo para unas posiciones muy limitadas, se ha previsto el disfrute de las vacaciones y/o descansos para aquellos empleados que dispongan de días pendientes".



En concreto, de las cien posiciones por turno que hay en todo el complejo industrial se han planificado descansos para seis de ellas.



"En la planificación de estas actividades se han tenido en cuenta de una forma rigurosa el cumplimiento de todos los aspectos de seguridad, cumplimiento normativo y reglamentación laboral que son de aplicación", han agregado las fuentes de Repsol.



El compromiso de Repsol en estos momentos de pandemia se centra –según las mismas fuentes- en "garantizar la salud y la seguridad de nuestros empleados, sin olvidar la competitividad y la eficiencia de nuestras instalaciones".



Repsol ha iniciado esta semana una parada programada en la Unidad de Mild Hydrocraker, ajustándose a la precaria situación de mercado y a la baja demanda actual, lo que ha supuesto la interrupción temporal durante un mes de la actividad de otras unidades de la refinería.



Repsol ha justificado su "ejercicio de responsabilidad" a pesar del complicado escenario de descenso de la demanda y teniendo buena parte de la refinería parada, sin que ello haya afectado a la estabilidad del empleo y no se haya planteado ninguna medida organizativa para esta parada.