La entrada en funcionamiento de la batería de pozos de emergencia del Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel ha hecho posible que, en diez días, la superficie inundada de este espacio protegido haya aumentado hasta las 132 hectáreas.

Así lo ha dado a conocer este miércoles la Agencia del Agua de Castilla-La Mancha a través de las redes sociales consultadas por Efe, en donde destaca que desde la entrada en funcionamiento de la batería del pozo, la recuperación hídrica del parque se está dejando notar hasta alcanzar las 132 hectáreas de terreno encharcadas.

La batería de pozos ha permitido que desde el 16 de marzo, fecha en la que se puso en marcha esta infraestructura, se hayan logrado encharcar unas 60 nuevas hectáreas del parque, que en esa fecha sólo tenía inundadas 74 hectáreas.

"Los pozos han devuelto el agua que le corresponde por derecho al Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel. Ya van 132 hectáreas inundadas", han señalado desde su perfil en la red social Twitter.

El Organismo Autónomo Parques Nacionales puso en marcha a mediados de mes la batería de pozos con la que cuenta para hacer frente a este tipo de situaciones de sequía del parque nacional, después de que el humedal sólo tuviera con agua el 4,26 por ciento de las 1.750 hectáreas que tiene de extensión.

La puesta en marcha de esta infraestructura se acordó a principios de mes en la reunión de la Comisión Mixta de Gestión de los Parques Nacionales de Castilla-La Mancha, formada por el Ministerio para la Transición Ecológica y la Consejería de Desarrollo Sostenible.

En dicha reunión se determinó que inicialmente el volumen que se iba a bombear sería el 50 por ciento del volumen anual disponible, que se eleva a 11,5 hectómetros cúbicos.

De este modo, 5,75 hectómetros cúbicos de agua se bombearán antes del comienzo del periodo seco, mientras que el resto, otros 5,75 hectómetros, se utilizarían en el inicio del otoño.

El volumen total disponible que puede utilizar el parque nacional se corresponde con los 2 hectómetros cúbicos procedentes de las adquisiciones de derechos de riego que tiene, a los que se unen los 10 hectómetros cúbicos contemplados en el Plan Hidrológico de la Demarcación del Guadiana, previa autorización especial de la Confederación Hidrográfica del Guadiana (CHG).

A estas cantidades, han explicado fuentes del Organismo Autónomo, se deben detraer 0,5 hectómetros cúbicos que se usan de manera ordinaria en mantener encharcado el itinerario de la Isla del Pan.

La Comisión Mixta determinó el bombeo de un metro cúbico por segundo procedente de estos pozos, lo que permitirá rotar los equipos de bombeo, 24 horas al día, hasta completar los 5,75 hectómetros cúbicos.

El bombeo, que comenzó el 16 de marzo, se prolongará hasta el 20 de mayo.

La decisión de poner en marcha estos bombeos se producía después de que el Patronato del Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel lanzara en su última reunión un "SOS" ante la situación de emergencia hídrica que vive uno de los espacios protegidos más singulares de España.

El parque nacional de Las Tablas de Daimiel, situado en el centro de la Península Ibérica, en lo que se conoce como La Mancha Húmeda, es el último representante del ecosistema denominado tablas fluviales.

Cuando se encuentra con una superficie inundada adecuada acoge una gran riqueza faunística, lo que en 1982 le llevó a ser declarado zona Ramsar para la protección de los humedales por la Unesco y, posteriormente, Zona de Especial Protección para las aves por la Unión Europea.

Críticas de ASAJA

Sobre esta decisión, la organización agraria Asaja de Ciudad Real ha expresado este jueves su "contrariedad" y ha lamentado que finalmente se haya optado por esta opción en lugar de acometer un trasvase desde la cabecera del Tajo hasta la 'Tubería Manchega', a través del acueducto Tajo-Segura. Asaja ha recordado que las infraestructuras para llevar a cabo ese trasvase existen, y que se encuentran en buen estado operativo, además de que la cabecera del Tajo dispone de recursos hídricos suficientes para derivar unos 20 hectómetros cúbicos de agua a las Tablas de Daimiel.



Para la organización agraria, encharcar el humedal por pozos de emergencia es la alternativa menos aconsejable y ha señalado que, de hecho, la normativa aplicable dispone que sería una opción "b" con respecto a la "a", que es el trasvase.



Por otro lado, Asaja ha considerado que el encharcamiento artificial en la forma elegida tiene diversas contraindicaciones y ha advertido que la fecha para la puesta en marcha de esta medida no es la más aconsejable, puesto que el encharcamiento máximo previsto se producirá en los meses de primavera-verano, cuando la evapotranspiración será máxima.



Además, la utilización del recurso subterráneo para los fines perseguidos propiciará una depresión del nivel freático en el entorno de estos pozos de emergencia, lo que es difícilmente justificable, ha añadido Asaja, que ha apuntado que el entorno del Parque Nacional de las Tablas de Daimiel se caracteriza por disponer de aguas con salinidades diferentes, según su origen natural, por lo que el aporte de recursos exclusivos del acuífero provocará una modificación notable de la química del agua de la zona encharcada.



Sin embargo, esta modificación química que se reduciría de forma notable si el agua aportada procediese íntegramente del trasvase, al ser de mejor calidad, ha indicado la organización agraria.