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Madrigueras encara desde este lunes su primera semana tras la riada del pasado viernes, todavía muy lejos de la normalidad. Aun con el dolor de haber perdido a una vecina de 100 años que murió ahogada en su casa, las calles continúan ofreciendo la imagen de una localidad que todavía está lejos de haber superado la emergencia.

Sin embargo, pese a que queda barro en numerosos puntos y se acumulan enseres en las puertas de las viviendas, buena parte de las casas y bajos comerciales ya han sido limpiados.

Tres días después de que las inundaciones del viernes devastaran buena parte del municipio albaceteño, los vecinos siguen achicando agua, retirando barro y sacando de sus casas muebles, electrodomésticos y enseres destrozados por el agua.

La prioridad ahora es recuperar los servicios básicos y permitir que el pueblo vuelva poco a poco a funcionar.

La magnitud de los daños empieza a salir a la luz. El presidente de la Diputación de Albacete, Santiago Cabañero, ha estimado que alrededor del 70 % de las viviendas de Madrigueras han resultado afectadas.

"Esto ha sido muy grande, esto ha sido muy gordo. No es lo mismo verlo desde fuera que estar aquí", ha advertido Cabañero este domingo durante una nueva visita al municipio.

Santiago Cabañero, a la izquierda, en Madrigueras. Diputación de Albacete

Todavía no existe una valoración económica definitiva, pero la dimensión de los daños se aprecia ya en prácticamente todos los barrios. "Queda mucha tarea de limpieza, queda mucho por reconstruir, pero entre todos lo vamos a hacer", resumía Cabañero.

Que los niños vuelvan al colegio

Una de las prioridades ha sido recuperar los centros educativos para que este lunes puedan abrir sus puertas. La riada anegó los accesos del colegio público Constitución Española, especialmente en las zonas de Infantil y Primaria, donde el agua dejó barro y materiales arrastrados.

Decenas de trabajadores, voluntarios y efectivos de los distintos servicios de emergencia han concentrado sus esfuerzos en estas instalaciones.

La Junta de Castilla-La Mancha ha garantizado la reapertura de los centros y el delegado provincial, Pedro Antonio Ruiz Santos, ha destacado la coordinación para conseguir que "el periodo lectivo no se vaya a interrumpir en ningún momento".

La maquinaria pesada de la Junta y la Diputación continúa trabajando junto a bomberos, Geacam, Guardia Civil, Protección Civil, Cruz Roja y numerosos voluntarios llegados desde Madrigueras y otros municipios de la provincia.

El centro de salud sigue cerrado

Uno de los problemas para este lunes será la imposibilidad de recuperar todavía el centro de salud de Madrigueras.

El agua llegó a alcanzar aproximadamente un metro de altura en el edificio y dañó instalaciones informáticas, aparataje y sistemas eléctricos. Aunque durante el fin de semana se ha avanzado en la limpieza, los técnicos consideran que todavía no reúne las condiciones necesarias para recuperar la actividad asistencial ordinaria.

Por eso, el Sescam mantendrá este lunes operativo el Punto de Atención Continuada (PAC) instalado provisionalmente en el edificio de Cruz Roja, que ha permitido mantener la atención sanitaria durante el fin de semana.

Desde allí se atenderán las urgencias, las curas programadas y la atención domiciliaria. Los pacientes que tenían cita ordinaria este lunes serán valorados por los profesionales y recibirán una nueva fecha.

La Gerencia de Atención Integrada de Albacete trabaja además en posibles ubicaciones alternativas para recuperar cuanto antes la atención habitual si el centro de salud no puede volver a funcionar de manera inmediata.

130 vehículos arrastrados

La riada dejó también una enorme estampa de destrucción en las calles de Madrigueras. 130 vehículos fueron arrastrados por el agua y tuvieron que ser retirados durante el sábado.

Los trabajos de este fin de semana han permitido despejar buena parte de las calles, aunque todavía continúan los achiques y la retirada de barro y materiales.

La Diputación mantiene desplegada maquinaria pesada, retroexcavadoras y equipos de achique. Bomberos del SEPEI de los parques de Casas Ibáñez y Villarrobledo continúan interviniendo allí donde todavía quedan acumulaciones de agua, incluido un sótano en el que permanecían numerosos vehículos.

A la respuesta de las administraciones se ha sumado desde el primer momento la de los propios vecinos. El fin de semana ha dejado una imagen de Madrigueras volcada en sí misma, con familias limpiando sus casas y vecinos ayudando a quienes habían sufrido daños mayores.

Parroquia recuperada

También la parroquia ha sido recuperada gracias al trabajo de decenas de voluntarios. El templo quedó completamente anegado por el agua y este domingo estaba ya "prácticamente limpia y arreglada", según la Diócesis de Albacete.

A esta red de ayuda se ha incorporado también World Central Kitchen, la organización del chef José Andrés, que ha movilizado recursos para atender a los vecinos. El restaurante Cañitas Maite, en Albacete, colaborará con la organización, mientras que un camión de comida y un vehículo de apoyo se desplazan desde Madrid.

Madrigueras comienza así una semana que no será de vuelta a la normalidad, sino de reconstrucción. Primero, de las calles y los servicios. Después, de las viviendas y de todo aquello que el agua se llevó por delante.

Porque, como ha resumido Cabañero," hay mucho trabajo por hacer, pero la vida sigue, la vida tiene que continuar y los servicios públicos se tienen que restablecer lo antes posible".