Publicada

La Feria de Albacete es para Santiago Cabañero mucho más que una celebración: es el gran punto de encuentro de la provincia. El presidente de la Diputación —al frente de la institución desde 2015— y secretario general del PSOE albaceteño, reivindica el carácter abierto y participativo de la fiesta y confiesa que estar allí representando a sus vecinos es "un verdadero privilegio".

Cabañero, en esta entrevista concedida a EL ESPAÑOL de Castilla-La Mancha en el estand de la Diputación de Albacete en la Feria, defiende una política basada en el acuerdo y reclama a Pedro Sánchez que el PSOE "recupere un discurso de mayorías". También respalda a Emiliano García-Page, al que da por candidato socialista a la Junta en 2027 y considera la mejor opción para seguir al frente de Castilla-La Mancha.

El presidente provincial reivindica además el papel de las diputaciones como apoyo esencial a los municipios pequeños y admite que le gustaría continuar al frente de la institución tras las elecciones del próximo mes de mayo. Para ello propone una reforma electoral que permita elegir directamente a los diputados provinciales mediante una "cuarta urna".

P. ¿Qué tiene la Feria de Albacete para ser la mejor del mundo?

R. Los albacetenses y las albacetenses; ese carácter acogedor que tenemos. Esta es una feria abierta, muy democrática y muy participativa, en la que todo el mundo entra sea cual sea su condición social o la capacidad de su bolsillo. Vengan de donde vengan, aquí a nadie se le pregunta ni la procedencia, ni lo que tienen, ni nada de nada. Es una feria abierta.

Todas las casetas están abiertas en el recinto ferial, un espacio en el que está todo muy concentrado: música, toros, gastronomía... Eso es lo que hace a esta feria tan participativa, tan abierta y tan acogedora.

P. ¿Cuál es el primer recuerdo que guarda Santiago Cabañero de esta feria?

R. Esta es la feria de toda la provincia de Albacete. Yo soy de Cenizate, y en todos los pueblos tenemos nuestras fiestas. Pero, además, tenemos la Feria de Albacete, que sentimos como nuestra. No colisiona con ninguna otra festividad de los pueblos de la provincia y venimos desde siempre.

"Recuerdo venir con mi padre, que era pastor, para ver los aperos que necesitaba"

Mi padre era pastor y recuerdo venir con él a esta feria, que nació ganadera y agraria, para ver los aperos que necesitaba: los cencerros, las garrotas, ese tipo de cosas.

Veníamos a disfrutar de la gastronomía de Albacete, a pasear por los redondeles. El que más me gustaba era el segundo redondel, que es el de los juguetes de los niños. Eso es lo que recuerdo con más cariño.

P. Cuénteme una anécdota que haya vivido aquí y no se le olvide.

R. Podría contarle mil, pero no se me olvida el miedo que pasaba en las atracciones. Tengo un vértigo fatal y, cuando de joven venía con los amigos y me quería hacer un poquito el valiente, me subía... pero bajaba muerto de miedo.

P. Para vértigo, ejercer como político hoy en día, con tanta crispación y tensión. ¿En la Feria de Albacete se habla de política?

R. Albacete tiene un clima especial, y mucho más durante la feria: he convivido con alcaldes de cuatro signos políticos y siempre hemos buscado más los puntos de acuerdo que las diferencias.

Es una desgracia que España parezca abocada a dividirse en dos y que los políticos estemos más pendientes de dónde confrontar que de dónde acordar. Yo creo más en el consenso que en el disenso y me siento mucho más cómodo en el encuentro que en el desencuentro.

En política tenemos que desterrar los insultos y las etiquetas. En esta sociedad cabemos todos y quienes estamos al frente de las instituciones tenemos que empeñarnos en buscar espacios comunes.

P. ¿Qué le diría a Pedro Sánchez si lo viese por aquí?

R. Le diría que creo que el Gobierno está haciendo una buena gestión en muchos temas y que es de eso de lo que merece la pena hablar. Muchas veces nos entretenemos en confrontar y debatir sobre asuntos accesorios.

Estos días que hay polémica con el tema de las minorías: por supuesto que a las minorías hay que respetarlas y escucharlas, pero creo que el PSOE tiene que volver a tener un discurso de mayorías.

Eso es lo que intentamos representar: un discurso y una política en la que cabe todo el mundo, en la que no sobra nadie; en la que es tan necesario el que crea riqueza como el que va a necesitar que se distribuya bien porque sus condiciones de vulnerabilidad le hacen depender más de lo público. Tenemos que centrarnos en eso.

Page y Cabañero, el pasado jueves en el recinto ferial de Albacete. Diputación de Albacete

P. Acaba de estar con Emiliano García-Page recorriendo la Feria de Albacete. En mayo hay elecciones autonómicas y todavía no ha confirmado que vaya a presentarse a la reelección. ¿Cree que volverá el año que viene por aquí como presidente de la Junta?

R. Por supuesto que va a ser el candidato del PSOE de Castilla-La Mancha, porque todos se lo vamos a pedir; yo, el primero. No me cabe duda de que Page, que es una persona muy responsable y que quiere profundamente a Castilla-La Mancha, va a ser el próximo presidente de la región.

A Castilla-La Mancha ahora mismo no le puede pasar nada mejor que el presidente Page siga trabajando por ella como lo está haciendo: convirtiéndola en una tierra puntera, que no tiene envidia a nadie ni va mendigando nada por ahí, sino que reclama lo que es suyo con la mejor sonrisa, sin confrontar y sin ser beligerante, pero manteniéndose muy firme en la defensa de los derechos de los castellanomanchegos y castellanomanchegas.

No se me ocurre nadie en esta tierra que lo pueda hacer mejor.

"Me hace muchísima ilusión ser presidente de la Diputación de Albacete y en ningún otro sitio estaría más a gusto"

P. Y a usted, que lleva tres mandatos consecutivos al frente de la Diputación, ¿le apetece volver a la Feria de Albacete de 2027 como presidente provincial?

R. He disfrutado tanto en la Diputación de Albacete y tengo un equipo tan bueno —el mérito es todo de ellos— que a mí lo que me gustaría es que hubiera una urna directa para elegir a los representantes de las diputaciones provinciales.

Aprovecho esta entrevista para reivindicarlo: ojalá en la próxima reforma de la LOREG (Ley Orgánica del Régimen Electoral General) acordemos una cuarta urna, por la enorme importancia que tienen las diputaciones, para que los ciudadanos elijan directamente.

En lo político, probablemente ni he estado ni voy a estar en ningún sitio mejor que en la Diputación de Albacete. Dicho esto, igual que señalaba con el presidente Page, soy un cargo orgánico: soy el secretario general provincial, respeto los tiempos internos y asumiré lo que mis compañeros y compañeras decidan.

Pero me hace muchísima ilusión ser presidente de la Diputación de Albacete y en ningún otro sitio estaría más a gusto.

P. La Feria demuestra la fuerza económica de Albacete capital, pero usted reivindica el papel de la Diputación como escudo de los pueblos pequeños. ¿Cómo se compagina una cosa con la otra?

R. Yo, que soy un enamorado de la ciudad de Albacete, creo que es la mejor ciudad del mundo después de mi pueblo. Ja, ja, ja. Fuera de bromas, me reconozco como una persona progresista y socialista. Creo que siempre hay que aplicar medidas de discriminación positiva hacia los más vulnerables; y, en términos territoriales, los más vulnerables son los municipios más pequeños.

Por eso no tengo complejos, aun adorando la capital, en afirmar que la Diputación tiene que volcarse prioritariamente con los pueblos pequeños, allí donde el mercado no llega a prestar determinados servicios si no los garantizamos desde lo público. En la ciudad, abrir un comercio es una gran noticia porque da sustento a una familia; pero cuando abre en un pueblo pequeño, además de eso, está prestando un servicio público esencial.

"La Feria mueve en torno a 110 millones de euros y supone una inyección económica brutal para toda la provincia"

Por tanto, tenemos que volcarnos ahí. La Feria de Albacete es una enorme oportunidad: mueve en torno a 110 millones de euros y supone una inyección económica brutal para la ciudad, pero también para la provincia.

Muchos hosteleros y empresarios de la capital proceden de los pueblos y aprovechan estos días, en el mejor sentido de la palabra, para hacer acopio de cara al resto del año.

Además, la Feria es el mejor escaparate para mostrar los municipios al mundo. Albacete es una ciudad muy solidaria con sus pueblos: en el estand de la Diputación el protagonista diario es un municipio de la provincia.

Gracias a este escaparate miles de visitantes descubren esa localidad y mañana se animarán a visitarla, generando riqueza y nuevas oportunidades. En la Diputación intentamos aprovechar estos grandes altavoces para apoyar a quienes más lo necesitan.