La Guardia Civil ha detenido a dos personas por la comisión de varios delitos de hurto y estafa, ya que robaron una tarjeta de crédito a un paciente del centro médico de Yeste (Albacete) y extrajeron 9.330 euros de la cuenta bancaria, si bien se da la circunstancia de que una de las arrestadas es la médica que estaba en el centro de salud.

Una de las detenidas, de 46 años de edad, ha sido arrestada como presunta autora de dos delitos de hurto y cuatro de estafa, y a otra persona de 27 años, que guardaba relación de amistad con la anterior, ha sido detenida por otro delito de estafa.

En un comunicado, la Guardia Civil ha explicado que iniciaron las investigaciones en agosto de 2020 tras haber tenido conocimiento de que un vecino de Yeste había sufrido el hurto de una tarjeta de crédito en el centro médico de su localidad, con la que posteriormente le extrajeron, de forma fraudulenta, 9.330 euros de su cuenta bancaria.

Las investigaciones permitieron identificar a la responsable del hurto, que resultó ser la facultativa del centro médico que ejercía sus funciones como médico de guardia tanto en esa localidad como en otros centros de salud de la provincia de Albacete.

Procedimiento

Con la tarjeta sustraída, la detenida realizó parte de las extracciones del total denunciado en cajeros automáticos de varias entidades bancarias de la provincia albaceteña, al disponer de la clave PIN que la víctima tenía anotada en la misma tarjeta. Después, la detenida entregó la tarjeta y el PIN a un conocido que siguió realizando nuevas extracciones, tanto en cajeros de Albacete como de la provincia de Alicante, hasta alcanzar los 9.330 euros.

Además, con las investigaciones la Guardia Civil esclareció dos hurtos de dinero en dos centros médicos de la provincia albacetense, además de otros tres más de estafa, en los que las víctimas eran tanto personal de limpieza de los centros sanitarios como los propios compañeros de trabajo de la detenida. En los dos hurtos, la detenida sustrajo 15 euros, además de fotografiar las numeraciones del anverso y reverso de las tarjetas de crédito de otros tres compañeros, con las que realizó compras por internet por un valor de 645 euros.