Emiliano García-Page, una vez más, ha vuelto a marcar distancias con Pedro Sánchez. Dos días después de ausentarse del Comité Federal del PSOE celebrado en Fuenlabrada (Madrid), el presidente de Castilla-La Mancha ha dejado claro que su disponibilidad para participar en la campaña de las elecciones generales del próximo 29 de noviembre está supeditada a las instrucciones de la dirección regional del partido... pero no a las de Ferraz.
"Yo siempre estoy a las órdenes de lo que me digan en el partido en Castilla-La Mancha", ha respondido este lunes al ser cuestionado sobre su presencia en la campaña electoral tras un acto con autónomos en Madrid . "En Castilla-La Mancha", ha insistido con retranca y mucha intención el que, paradójicamente, es secretario general y líder de los socialistas castellanomanchegos.
Una precisión que cobra especial relevancia en plena precampaña electoral y después de que el barón socialista más crítico con Sánchez optara por no acudir el pasado sábado al Comité Federal del PSOE, donde se ratificaron las candidaturas para las elecciones generales del 29-N.
Su entorno justificó aquella ausencia al tratarse de "una reunión de trámite" sin posibilidad de intervención para los dirigentes del partido.
Page ha evitado este lunes realizar valoraciones sobre el Comité Federal y sobre el lema elegido por los socialistas para la campaña, "la fuerza de la voz". "Están convocadas las elecciones, por tanto, no voy a hacer ninguna consideración electoral", ha asegurado.
Sobre la remontada
Sin embargo, sí ha entrado a valorar las posibilidades del PSOE de remontar en las urnas respecto a lo que dicen las encuestas. El presidente regional ha recurrido a un símil gastronómico para expresar su prudencia ante el resultado del 29-N: "Las elecciones son como los melones, hasta que no se terminan de abrir no se sabe si saben bien o o saben mal".
Page ha reconocido que la remontada es posible y ha defendido que ese debe ser el "espíritu" con el que los socialistas afronten la batalla electoral. Pero ha aprovechado la pregunta para reivindicar una campaña centrada en las propuestas y los proyectos, en lugar de en el rechazo al adversario.
"Lo verdaderamente importante es que la gente exprese su opinión. Y lo que más me interesaría a mí como español es que se vote en positivo, que se vote por un planteamiento, por un proyecto, no que se vote a la contra", ha señalado.
El presidente castellanomanchego ha añadido que España necesita "recuperar entre todos espacios de ciertos consensos, al menos de cierta escucha", en una nueva apelación a rebajar la confrontación política.
Sin renunciar a sus ideas
Las declaraciones de este lunes enlazan con el aviso que Page lanzó el pasado 5 de octubre, el mismo día en que Pedro Sánchez anunció el adelanto de las elecciones generales al 29 de noviembre. Entonces, el presidente regional ya advirtió de que nadie podría exigirle que aparcara sus posiciones políticas por la campaña electoral.
"Lo que no me van a poder pedir nunca es que renuncie a mis ideas, a mis proyectos, a mis argumentos y a mis postulados", afirmó tras conocer la convocatoria electoral.
Salario mínimo y vivienda
Al margen de la pugna interna del PSOE, Page también ha valorado la subida del salario mínimo interprofesional que el Gobierno prevé aprobar. El presidente regional ha defendido que esta renta debe garantizar unas condiciones de vida dignas, especialmente en un contexto de encarecimiento del coste de la vida.
"El salario mínimo interprofesional es, como bien se dice, un mínimo. Todo el mundo necesita de un sustento digno, eso es lo importante, que el trabajo sea digno, que no sea esclavo y que por supuesto pueda haber un salario en condiciones", ha afirmado.
"Están subiendo también mucho los costes de la vida, de manera que es inevitable una permanente adaptación de las condiciones de vida de los trabajadores", ha añadido.
Sobre la situación de la vivienda, Page ha defendido que España dispone de margen para afrontar el problema, aunque ha advertido de que la solución no será "ni simple ni automática".
El presidente regional ha recordado que Castilla-La Mancha planteó un decálogo sobre vivienda en la Conferencia de Presidentes celebrada en Santander y ha asegurado que sus propuestas fueron aceptadas por unanimidad por la derecha y la izquierda.
"La vivienda tiene solución en España", ha sostenido. A su juicio, una de las claves pasa por impulsar la construcción de nuevas viviendas y aprobar una nueva ley del suelo. "Tengo que recordar que el problema de la vivienda es muy difícil de arreglarlo si la ley del suelo sigue bloqueada como está en el Congreso de los Diputados", ha concluido.
