La expansión de la inteligencia artificial, la robótica y la automatización podría poner en riesgo alrededor de 95.000 empleos en Castilla-La Mancha en los próximos cinco años, según una estimación de UGT. El sindicato ha advertido de que la desaparición de estos puestos de trabajo elevaría la tasa de paro hasta el 20 %.
El dato ha sido ofrecido este miércoles por José Varela, responsable de IA y Digitalización de UGT a nivel confederal, durante el Foro Regional 'La negociación colectiva en la era de la Inteligencia Artificial: nuevos retos', celebrado en Toledo y organizado por UGT Castilla-La Mancha.
Varela ha señalado además que seis de cada diez empleos que podrían destruirse estarían ocupados por mujeres, lo que, a su juicio, evidencia uno de los principales riesgos que plantea la transformación tecnológica del mercado laboral.
El responsable sindical ha situado la formación y la recualificación de los trabajadores entre los principales desafíos ante la expansión de estas tecnologías.
En concreto, ha estimado que en Castilla-La Mancha sería necesario que cerca de 300.000 personas recibieran formación durante un año para adaptarse a las nuevas necesidades del mercado de trabajo.
Para afrontar este proceso, ha reclamado un "sobreesfuerzo de recualificación" por parte de las administraciones públicas, las empresas y las propias personas trabajadoras.
Según los datos aportados por UGT, solo el 14 % de las empresas de Castilla-La Mancha ofrece actualmente formación en nuevas tecnologías a sus plantillas.
Solo el 18% de las empresas utiliza IA
Varela también ha puesto el foco en el grado de implantación de esta tecnología en el tejido empresarial de la región. Según los datos manejados por UGT, solo el 18% de las empresas de Castilla-La Mancha utiliza inteligencia artificial.
Además, dentro de ese grupo, únicamente el 0,3% comprueba si los sistemas de IA que emplea presentan sesgos, según ha señalado el responsable sindical.
Ante este escenario, UGT considera necesario alcanzar un "gran pacto" que permita impulsar la recualificación y establecer garantías para que las empresas puedan incorporar la inteligencia artificial sin que ello suponga una pérdida de empleo o un deterioro de las condiciones laborales.
La secretaria general de UGT Castilla-La Mancha, Lola Alcónez, ha defendido que la inteligencia artificial debe convertirse en un asunto prioritario dentro del diálogo social, tanto por los riesgos que plantea como por las oportunidades que puede generar.
Alcónez ha reivindicado el papel de la negociación colectiva como herramienta para garantizar que los incrementos de productividad derivados de la IA tengan también un impacto sobre las condiciones de los trabajadores, mediante mejores salarios, reducción del tiempo de trabajo y mejoras laborales.
"El sindicato siempre ha buscado adelantarse a los futuros escenarios de la Inteligencia Artificial", ha afirmado Alcónez, que ha recordado que UGT ya planteó hace una década la posibilidad de que los robots contribuyeran fiscalmente.
UGT pide controlar el uso de la IA
La responsable regional del sindicato también ha advertido de los riesgos vinculados al uso de sistemas automatizados en el ámbito laboral, especialmente en cuestiones como el control del trabajo, la toma de decisiones sobre el empleo o la concentración de poder en las grandes empresas tecnológicas.
Por ello, ha defendido que la negociación colectiva permita supervisar la implantación de estas herramientas y evitar situaciones de desigualdad o discriminación derivadas de posibles sesgos algorítmicos.
Foto de familia del Foro Regional 'La negociación colectiva en la era de la Inteligencia Artificial: nuevos retos', celebrado en Toledo.
El foro, enmarcado en el Consejo Regional de Relaciones Laborales, ha reunido en Toledo a medio centenar de delegados y delegadas sindicales para abordar el impacto de la inteligencia artificial sobre el empleo y los derechos laborales.
La jornada ha contado también con la participación de la viceconsejera de Empleo, Diálogo Social y Seguridad y Salud Laboral, Nuria Berta Chust, y la directora general de Autónomos, Trabajo y Economía Social, Ana María Carmona, entre otros representantes de UGT y de la Administración regional.
El programa ha incluido una mesa sobre el impacto laboral de la IA, una ponencia sobre las herramientas y el uso de esta tecnología en la negociación colectiva y una última sesión dedicada al desafío algorítmico y el papel de la Inspección de Trabajo, impartida por Juan Díaz Rokiski, director territorial de la Inspección de Trabajo en Castilla-La Mancha.
