Castilla-La Mancha dará un nuevo paso en la aplicación de la Ley ELA con la incorporación del Grado III+ de dependencia extrema, una categoría que permitirá a las personas con esclerosis lateral amiotrófica (ELA) en situaciones de especial complejidad acceder a ayudas de hasta 9.859 euros mensuales para financiar cuidados profesionales.
El Consejo de Gobierno de Castilla-La Mancha ha aprobado este miércoles el decreto que adapta la normativa autonómica a la legislación estatal. La medida supondrá una inversión de 3,7 millones de euros anuales y, según las estimaciones de la Junta, podrá beneficiar a medio centenar de personas cada año en la región.
La portavoz del Ejecutivo autonómico, Esther Padilla, ha explicado que las nuevas prestaciones estarán destinadas a sufragar servicios de ayuda a domicilio o de asistencia personal para quienes necesiten cuidados de una intensidad excepcional.
La cuantía dependerá de las horas de atención contratadas, aunque se establece un mínimo de 3.200 euros mensuales cuando se contrate un servicio de al menos 150 horas al mes. En los casos de mayor intensidad, la ayuda podrá alcanzar los 9.859 euros al mes.
Compatibles con las ayudas para cuidados familiares
Una de las novedades introducidas por Castilla-La Mancha será la posibilidad de compatibilizar estas prestaciones profesionales con la ayuda para cuidados en el entorno familiar en determinados supuestos.
En concreto, podrán solicitarse ambas cuando la atención profesional reconocida mediante ayuda a domicilio o asistencia personal sea inferior a 480 horas mensuales. En esos casos, según ha explicado Padilla, la prestación económica para cuidados familiares se reconocerá en su cuantía máxima.
"Queremos que el apoyo profesional pueda complementarse", ha señalado la portavoz, que ha destacado el esfuerzo que realizan las familias que atienden a personas con enfermedades de estas características.
Sin una segunda valoración para acceder al Grado III+
El decreto también pretende reducir los trámites administrativos para las personas que ya tengan reconocido un Grado III de dependencia y acrediten mediante un certificado médico que se encuentran en una situación de dependencia extrema.
En estos casos no será necesario someterse a una nueva valoración para acceder al Grado III+. El reconocimiento de ambos grados podrá realizarse incluso en el mismo acto administrativo.
La medida se enmarca en el desarrollo de la Ley 3/2024, aprobada por el Estado para mejorar la calidad de vida de las personas con ELA y otros procesos de alta complejidad y curso irreversible.
La normativa estatal estableció precisamente la necesidad de agilizar los procedimientos de reconocimiento de discapacidad y dependencia y de reforzar la atención integral.
Además, el real decreto estatal que concretó los criterios de aplicación de la ley eliminó el requisito inicialmente planteado de que la persona tuviera una esperanza de vida inferior a entre 24 y 36 meses.
En su lugar, estableció el criterio de una "afectación significativa de la supervivencia", ampliando el marco para que puedan ser reconocidos otros procesos de alta complejidad además de la ELA.
Tres meses para las valoraciones
Castilla-La Mancha también establece un plazo máximo de tres meses para la valoración del grado de discapacidad y dependencia y para las revisiones tanto del grado reconocido como del Programa Individual de Atención (PIA).
Padilla ha recordado que la región ya venía aplicando algunas medidas relacionadas con la Ley ELA antes de aprobar este decreto, entre ellas la prioridad en la resolución de las solicitudes correspondientes a estos pacientes.
Además, las personas con ELA tendrán reconocido inicialmente al menos un 33 % de discapacidad y un Grado I de dependencia, según ha detallado la portavoz.
Las ayudas tendrán efectos retroactivos
Otra de las novedades afecta a los efectos económicos de las prestaciones. Las ayudas correspondientes al Grado III+ podrán reconocerse con carácter retroactivo desde la solicitud o desde el comienzo efectivo del servicio.
De esta manera, el tiempo que transcurra durante la tramitación administrativa no supondrá, según ha defendido el Ejecutivo autonómico, la pérdida de las prestaciones que correspondan a la persona beneficiaria.
También se amplía de uno a seis meses el plazo de justificación para quienes reciben determinadas prestaciones económicas vinculadas al servicio o asistencia temporal, reduciendo así la carga administrativa para las personas beneficiarias.
3,7 millones de euros al año
La Junta calcula que las medidas dirigidas específicamente a personas con ELA y otros procesos de alta complejidad y curso irreversible alcanzarán a unas 50 personas al año en Castilla-La Mancha.
Para financiar estos reconocimientos y los cambios derivados de la adaptación normativa, el Gobierno regional prevé destinar 3,7 millones de euros anuales.
El Ejecutivo autonómico sitúa este nuevo Grado III+ dentro de una reforma más amplia del sistema de dependencia para atender situaciones en las que las necesidades de cuidados son especialmente elevadas. Actualmente, el sistema regional atiende a unas 83.000 personas, según los datos facilitados por Padilla.
Con este decreto, Castilla-La Mancha adapta así su normativa a la Ley ELA estatal y concreta cómo podrán acceder en la región a las nuevas prestaciones las personas afectadas por ELA y por otros procesos irreversibles que requieran cuidados de especial intensidad.
