De los insultos a los selfies y los abrazos. Así se puede resumir la visita que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez ha realizado este viernes a Noblejas (Toledo), bastión donde el PSOE gobierna desde hace 43 años y cuyo alcalde, Agustín Jiménez, se ha convertido en los últimos meses en uno de los opositores internos más beligerantes con la gestión de Emiliano García-Page.
El primer acto oficial de Sánchez tras su periplo por Estados Unidos ha estado trufado de polémica desde el principio al no haber sido notificado de manera oficial a ningún miembro del Gobierno de Castilla-La Mancha.
A primera hora el lunes, fuentes del Ejecutivo autonómico confirmaban a EL ESPAÑOL que no se había cursado ningún aviso sobre una visita que, por otra parte, coincidía en el tiempo con la inauguración oficial del curso de Formación Profesional por parte de la Reina Letizia en el IES Ribera del Tajo de Talavera de la Reina y donde ha estado presente el presidente autonómico junto a la ministra de Educación, la también toledana Milagros Tolón.
Desde la Delegación del Gobierno en Castilla-La Mancha confirmaban este extremo pero justificaban que la premura con la que se había se había organizado una visita que se cerró "a última hora del jueves" les había dejado sin margen. No obstante, estas mismas fuentes precisaban que sí habían comunicado de manera extraoficial al Gobierno de Castilla-La Mancha la presencia del presidente del Gobierno en la localidad toledana.
Así, sin la presencia de ningún miembro del Gabinete de Page y escoltado por el delegado del Gobierno, José Pablo Sabrido y el alcalde, Agustín Jiménez, se ha desarrollado una visita que ha comenzado en la fábrica que la empresa Monbake Berlys, dedicada a la panadería, bollería y pastelería, posee en el complejo Noblejas Industrial, situado entre las autovías A-3 y A-4.
De ahí, la comitiva se ha desplazado al municipio para que Sánchez conociera la Residencia de Mayores y el Centro de Día, y el Ayuntamiento.
En este recorrido por el pueblo ha sido donde se ha podido evidenciar esa doble cara de la visita. De un lado, muchos de los que se encontraban detrás del amplio cordón de seguridad que protege al presidente le han dedicado insultos como "traidor", "perro", "ladrón" o incluso palabras todavía más gruesas.
Por otra parte, dentro del 'perímetro de seguridad', decenas de simpatizantes le aclamaban, abrazaban y se hacían selfies al grito de "presidente" o "valiente".
Este baño de masas ha alcanzado su máximo exponente a la entrada del Consistorio, situado en la plaza José Bono. Allí, Sánchez ha terminado su visita firmando en el libro de honor y fundiéndose en un abrazo con el veterano alcalde de Noblejas.
La huelga de hambre
Agustín Jiménez, el político que ostenta el bastón de mando del municipio toledano de manera ininterrumpida desde 1983, se ha situado en los últimos tiempos como una de las caras visibles de la oposición interna a Page en el PSOE de Castilla-La Mancha.
La relación terminó de tensarse el pasado verano, cuando Jiménez, que en aquel momento contaba con 76 años, anunciaba una huelga de hambre para forzar que el Gobierno regional "cumpliera con la promesa" de construir un instituto en el municipio.
En una carta enviada al presidente de Castilla-La Mancha en agosto de 2025, el alcalde de Noblejas achacaba al "sectarismo asqueroso" la decisión Gobierno regional de no acometer esta infraestructura en el municipio y llevarla a la localidad vecina de Ocaña.
"Que todo el mundo identifique a Page con sectarismo, rencor, traición y mentiras", aseguraba con dureza en aquella misiva.
El acto de presión del alcalde de Noblejas se prolongó durante cinco días. Llegado ese momento, los médicos le trasladaron el peligro que su salud corría por su edad y su situación médica previa, lo que le llevó a deponer su actitud.
Semanas después, en octubre de 2025, el veterano político noblejano volvía a la carga contra el barón socialista por las listas de espera sanitarias y anunciaba que desde el Ayuntamiento pondrían en marcha un sistema para que los vecinos pudieran aportar información y así localizar situaciones "escandalosas" de espera para poder "enfilar posibles vías judiciales en defensa de sus derechos".
"Más putas que tejas"
No obstante, quizá el momento en el que el nombre de Agustín Jiménez saltó con más fuerza a los medios de comunicación también había sido en 2025 pero en el mes de abril. Y es que durante la emisión del programa 'A vivir que son dos días' de la Cadena SER, el munícipe fue abordado en la Gran Vía por el cómico Manuel Burke quien le preguntó si sabía algún refrán.
"En Noblejas, más putas que tejas", respondió Jiménez quien admitió en antena ser el alcalde del municipio toledano.
Aquella afirmación llevó al PP a pedir su dimisión y le obligó a emitir un comunicado en el que reconocía que la expresión había sido "desafortunada" pero que se había descontextualizado.
Este viernes, el histórico político volvía al primer plano como cicerone en una visita que ha puesto negro sobre blanco la grieta que separa a Page y Sánchez, y que en las últimas semanas se ha profundizado aún más a cuenta del rechazo frontal del Gobierno de Castilla-La Mancha al modelo de financiación autonómica aprobado por el Consejo de Política Fiscal y Financiera.
